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ASÍ LO VEO YO (La triple PPP)

3 diciembre, 2014 8 comentarios

 

Como politólogo no tengo precio. Quiero decir que soy mal analista y peor predictor; nadie daría un euro por mis opiniones.

Aun así este blog se llenó, en sus inicios, de artículos políticos. Tan convulsa era la situación entre 2010 y 2012 que no podía evitar tomar parte. Eso sí, casi todos los escribía con referencias históricas, culturales y, sobre todo, musicales. Por algo el subtítulo del blog.

Escribí bastante sobre la indignación prevista por Hessel, antes de que el 15 M estallara, y mucho sobre el propio movimiento que ha desembocado en este big bang que representa PODEMOS.

Más de dos años hace que no toco la política. Pero está hoy tan increíblemente revuelta que es ella la que me toca a mí.

Así que ahí va mi análisis.

ASÍ ESTAMOS.

La primera P.

El partido más fuerte, el PP, está profundamente desprestigiado tanto por sus incumplimientos electorales como por la corrupción interna.

Es posible, y muchos así lo justifican, que dada la profundidad de la crisis en que el entorno y ZP nos habían sumido, no fuera posible cumplir el programa que  aupó a MR al poder. Eso pudiera quizá justificar las acciones que adoptó, pero no el engaño en las promesas que hizo y que sabía que no podría cumplir.

La corrupción, tanto dentro del partido como en muchas de las administraciones gestionadas por él, era de sobra conocida por el propio partido. Quizá no toda, pero sí mucha. Y nada ha hecho hasta que todo empezó a estallar como bomba de racimo. Y aun así, las acciones fueron (y son) tímidas, forzadas e insuficientes.

Ha perdido el PP mucho apoyo, millones de electores. Su suerte, es que apenas (quizá excepto entre los más jóvenes) hay trasvases a otros partidos. Son los votos hibernados de la abstención cabreada.

La segunda P.

El PS (sin vocales, ya que la “O” de obrero la ha perdido en favor de la tercera P y la “E” de español está en franca deriva), continúa en caída libre.

A  la destrucción desde dentro provocada por la nefasta gestión de ZP, siguió la travesía del desierto de RB, que no arañó ni un voto de tantos como iba perdiendo el PP.

La vaciedad intelectual de su actual líder, pese a su Doctorado, es notable. Su discurso, bien estructurado en la forma, peca de artificialidad, vaguedad y oportunismo. Cierto es que su tarea es complicada. El PP tiene todo el arco del centro derecha para ubicarse cómodamente en tanto que este PS ha de maniobrar entre dos lindes difusas que cada vez se estrechan más: si se acerca a la derecha, pierde más por la izquierda. Si hace lo contrario, sucede lo contrario.

Así, los votos que pierde los pierde de verdad. Hacia uno u otro lado según cómo se desplace en cada momento.

La tercera P.

PODEMOS (PD), el nuevo fenómeno político, la explosión de luz en la oscuridad de tanta gente, es la tercera P. La única que ni retrocede ni se estanca.

Continúa su imparable ascenso acaparando, cada vez con más facilidad, dos amplios sectores sociales: el de la izquierda ideológica y  el de los cabreados, cualquiera que sea su ideología o tendencia.

Ha emergido con estruendosa brillantez. La pobreza, la corrupción, las desigualdades, las tropelías o torpezas de las otras P’s y los escaparates mediáticos son su combustible. Líderes radicales, intelectualmente solventes y muy buenos comunicadores son sus conductores.

Sus argumentos y diagnósticos se sostienen sin demasiado proceso intelectual. Basta ver lo que ha sucedido en estos últimos años para que la mayoría, y no solo sus potenciales votantes, exclamemos: “¡Coño, si es que tienen razón!”.

Otra cosa son sus propuestas, pero cuando la pasión se desata es el instinto, más que el razonado análisis, el que mueve la voluntad electoral.

Tanta fuerza tiene hoy que incluso sus pequeños asuntos de corrupción son capaces, sin apenas esfuerzo y ninguna disculpa, de transformar en triunfo.

ASÍ TRANSCURRIRÁ 2015.

¿Qué sucederá en este año, clave para el futuro?

La primera P.

Veo tres factores a su favor:

  1. La corrupción, tras estas semanas convulsas, perderá virulencia. Es probable que surjan nuevos casos y que los descubiertos evolucionen a peor. Pero el cinismo y la inteligencia, aún presumible en Rajoy y cierta en SSS, harán que los casos conocidos y los que puedan venir, se conviertan en “episodios del pasado, de antiguos dirigentes que ya no están”. Los que lo hicieron van entrando en la cárcel: Matas, Bárcenas, Fabra,… Y algunos más entrarán sin duda.
  2. La mejoría económica, que hoy solo se percibe en la macro, se hará más evidente en la calle. La reducción de los costes de deuda y energéticos así como el efecto retardado de algunas de las reformas permitirán poner sobre el tapete medidas de ayuda a las clases desfavorecidas. Si se consolida la creación de empleo y se concluyen pactos con los sindicatos, atemorizados por el avance de la tercera P, la caída del PP tocará fondo y comenzará un paulatino ascenso.
  3. No sólo hay votos a recuperar; también los hay a ganar. La debilidad del PS es proporcionalmente inversa al fortalecimiento del PP. El sector “centrista” de los votantes del PS prefiere un acercamiento entre ambos partidos a las veleidades de Pedro hacia PD. Cuanto más se acerque a ellos, más ganará el PP. De ahí la insistencia en el pacto PP-PS; el objetivo del PP, más que lograr el pacto, es que PS lo rechace. Tiempo habrá. Por otro lado, los votos hibernados por causa de las derivas en la ley del aborto y en política penitenciaria regresarán. El voto útil y el voto del miedo juegan a su favor.

La segunda P.

Todo lo que puede evolucionar juega en su contra. Hablemos también de tres factores; todos en negativo.

  1. La ambigüedad de PS, prisionero entre una derecha que no va a perder más y una izquierda radical que se acerca hacia una socialdemocracia atemperando sus propuestas, le debilitan sobremanera. Sánchez no puede ceder hoy, aunque sin duda lo hará en el futuro, a las propuestas del PP de grosse koalition. Se le abriría un agujero por su izquierda.
  2. La ambigüedad del PS en política territorial hará que pierda aún más apoyo social en “territorio común”. Al mismo tiempo, su estructura federal debilitará su fuerza en Cataluña, ya muy mermada por esta misma causa.
  3. Sánchez no ha sido una buena elección como líder del PS. Su afición por nadar entre dos aguas y la debilidad intelectual de sus mensajes exasperan a parte importante del aparato y, especialmente, a Susana Díaz. Está por ver que la propia SD no de un golpe de mano y apee a PS del PS. Y, de paso, a los Carmonas, Gómez y otros mediocres personajes que lastran al partido.

La tercera P.

Todo parece favorecer a PD.

Lo lógico es pensar que, tras el estallido espectacular de su aparición y de su reciente evolución, perderá pasión en el apoyo pero ganará amplitud. Los millones que hoy le aplauden lo harán con menos entusiasmo pero seguirán haciéndolo. Y su viaje hacia posiciones menos radicales le aportará nueva clientela.

Pablo es mucho Pablo. Y Tania Sánchez es una “magnífica adversaria”. En la pelea, no hay mejor contrincante que el que se pone, sin aparentarlo, a tu favor. De modo que, con la ayuda del adversario, se irá tragando poco a poco al adversario.

Y así, con una Izquierda Unida desunida y debilitada, un PS en continuado declive y una UPyD carcomida por la soberbia de su jefa, PD continuará avanzando en esa tierra de nadie, abandonada por los adversarios naturales.

¿Y CUANDO LLEGUE EL MOMENTO?

Todos dicen que las encuestas son sólo encuestas. Que marcan tendencia pero que no suponen que la voluntad expresada en una pregunta coincida con la que se expresaría ante una urna.

Suelen decirlo, claro, los que salen mal en la foto. Que hoy son todos menos PD.

A PD esto le asusta, pero es susto con gusto. A los demás les acojona.

A la calle le entusiasma; a la empresa le aterra. Los pobres aplauden; los ricos tiemblan. Los medios, algunos de los cuales –propiedad de “gente de derechas”- han hecho su agosto, comienzan a retirar apoyo. Tanta audiencia pueden generar encumbrándoles como derrumbándoles.

De modo, que cada grupo, cada clase, cada sector, cada medio, cada partido, prepara sus estrategias para que dentro de doce meses no se produzca el cataclismo.

Y no se producirá. Las tendencias que intuyo en estos meses, el temor al cambio profundo, al ¿qué va a pasar si ganan estos? y la ley D’Hont impedirán que se produzca. El éxito de PD está asegurado; el triunfo absoluto (ser partido ganador) lo veo improbable.

Aunque, como dijo Franco cuando volaron a Carrero, no hay mal que por bien no venga. El revulsivo que ha supuesto la aparición de PD no va a traer sino cosas buenas: temor de los políticos respecto a la gestión de los bienes públicos, mayor transparencia en la gestión, menos corrupción y mayor apoyo a quienes lo necesitan.

Así que seguirá gobernando la primera P, con apoyo circunstancial de la segunda P y con la escrutadora presión y vigilancia de la tercera P.

 

 

 

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