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RECUERDOS DE JUVENTUD. MISS CANCELAS DE DON BEN

Hoy, 11 de noviembre, hace justo 13 años que mi querido hermano Nacho se fue al cielo a visitar a mi querida hermana Blanca, que marchó allá un 13 de junio de 1998, justo el día que yo cumplía mis primeros 50 años. Nacho no volvió. Nos hablamos de vez en cuando y, como a Blanca y a mis padres, le recordamos mucho.

Y hoy, en el chat familiar, han paseado fotos y recuerdos de Nacho. Entre ellos, el de aquel día, famoso día, en que Nacho ganó el concurso de Miss de la discoteca más afamada de nuestro querido San Carlos de la Rápita: Las Cancelas de don Ben. Han leído bien: Mi hermano Nacho ganó el concurso de Miss Cancelas de don Ben

Era Las Cancelas una discoteca maravillosa, que por la mañana era casa de campo, el resto del día restaurante y bar de copas y por la noche sala de fiestas. Estaba entre San Carlos y Las Casas de Alcanar, frente al camping de los Alfaques, en el que ocho años después, el 11 de julio de 1978 se cebó la tragedia. La explosión de un camión cisterna destruyó el camping y, con él, 250 vidas.

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Como ya saben que estos meses ando escarbando recuerdos de mi coco y de mi corazón, permítanme que les relate el día de Miss Cancelas.

 

Miss Cancelas conmigo

                  Miss Cancelas conmigo

 

      Miss Cancelas con mi hermano Manolo.

Aquel verano de 1970 transcurrió, como siempre, entre el esquí, la pesca, las francesitas y las Cancelas de don Ben. Este año en las Cancelas sucedió lo extraordinario: mi hermano Nacho, con 16 años muy bien llevados, ganó el concurso de Miss Cancelas. Como lo oyen.

No sé a quién se le ocurrió la idea. Nacho era un chaval divertido, ingenioso y atrevido. Los dueños de las Cancelas, con el propósito de animar la asistencia, convocaron ese verano un concurso de mises. Alguien de la familia, no recuerdo quién, tuvo la fantástica idea de que nos presentáramos uno de nosotros disfrazado de chavala. Yo me descarté porque tenía barba, Fernando y Manolo porque eran muy mayores, Chiky no sé por qué, Virginia porque era niña, Blanca no estaba, Iván era muy pequeñajo… Todos miramos a Nacho. Y él, con una sonrisa de oreja a oreja, se prestó a ello con ilusión.

Así que la cosa se fue preparando. Virginia y yo –no sé si algún otro hermano– nos colamos en el jurado, pues teníamos cierta influencia con los dueños por ser tan buenos clientes. La tarde de la celebración del concurso Nacho se encerró en casa con sus asesores de imagen, los otros hermanos. No le volví a ver hasta que alguien me avisó de que llegaba a las Cancelas. Salimos a verle, era ya atardecido, y nos quedamos de piedra, absolutamente admirados. A la grupa de un caballo pinto, cabalgando a pelo, llegaba una chavala preciosa, vestida con un traje blanco y verde con un corazón bordado en la pechera, toda ella sonriente, sugerente y elegante. Nacho estaba bellísima.

Nos costó descubrir en ella, en Loli, a nuestro hermano pequeño. Tampoco lo descubrió la concurrencia, ni siquiera el jurado, también admirado por la belleza de aquella desconocida. Fue escaso el esfuerzo que tuvimos que hacer Virginia y yo para convencer a los demás miembros del jurado de que, sin duda, la más bella de las mises era…Nacho. Disculpen, Loli.

Aun así, tuvimos la prudencia, antes de tomar la decisión unánime de nombrar a Nacho como la más bella de las mises, de desvelar el secreto a los del jurado. Nos miraron sin creerlo, observaron a Loli con más atención y, en silencio, se descojonaron de risa. Y tanto les divirtió el asunto que les pareció bien nuestra propuesta de anunciar el veredicto. Eso sí, también estuvimos de acuerdo en desvelar la verdad justo después de que Nacho fuera declarado Miss Cancelas de don Ben, para que la gente participara de la juerga. Así se hizo. Luego, inmediatamente, se dio el veredicto definitivo para que ganara la más bella.

Que, dicha sea la verdad, no lo era tanto como Nacho lo parecía

 

    Miss Cancelas con las piernas llenas de pelos

  1. martuca2012
    12 noviembre, 2018 de 3:21 PM

    Que maravilla

    Sent using the GMX mail app

  2. lito
    22 agosto, 2019 de 12:00 PM

    He leído, con emoción esto recuerdos compartidos. Soy uno de los cinco hermanos que con nuestros padres llevábamos las Cancelas de Don Ben

    • 22 agosto, 2019 de 12:30 PM

      Qué coincidencia. Y qué buenos recuerdos tenemos todos de aquello.
      Un abrazo

  3. Lito
    22 agosto, 2019 de 7:42 PM

    He comunicado este relato a los hermanos, para todos ha despertado buenos recuerdos. Aunque, por ser más joven que tú, no nos relacionamos mucho, recuerdo que bien hablaban todos, mis padres y hermanos, de tus hermanos y de ti . un abrazo

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