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SON DE MAR (Sailing down my golden river)

La chimenea hace ya tiempo que no trabaja. Aquellos días de enero en que el temporal fuerte de levante se adueñaba de estas costas ya pasaron y aunque la primavera no ha sido, no está siendo, pacífica, el sol empieza a calentar y los vientos a perder furia. Por su parte, el León del Invierno (entrada de 22-1-11) ha cambiado el pelaje y la melena comienza a volverse algo más rala para capear mejor los calores.

Y aquí estamos, esperando a que pase esta borrasca de primeros de junio para largar amarras. El barco, WANAWAKI, ya está arranchado y mañana temprano terminaremos de estibar. Todo está en orden para, si el tiempo lo permite, zarpar mañana temprano. Punto de origen, desembocadura del Guadiaro; punto de destino, desembocadura del Ebro. Unos cuantos días por el delta, y vuelta a casa.

¿Qué cómo es la vida en un pequeño barco? Depende de para quien. Muchos no la soportarían, muchos la envidiarían. Quienes la conocen, la disfrutan como pocas otras cosas . Claro, que hablamos de un mes, no de toda la vida. Aunque conozco gente que vive en su barco, no se si por carecer de casa o por no quererla y parecen felices. Pero eso es otra cosa; esa vida es otra vida: la vida de los trotamundos o de los que no tienen otros recursos que su barco.

La vida, durante las largas horas de navegación, es deliciosamente rutinaria. La música y la lectura que el León en Invierno disfrutaba frente a su chimenea, le acompañan también a bordo. El crepitar de los leños de enero es ahora el rumor del viento deslizándose entre las velas y de la proa del casco abriendo su camino en la mar mullida. La música, casi siempre agradable al oído, estorba a veces estos otros sonidos; nunca sucede al revés.  

En ocasiones no es así. A veces la mar se encrespa y requiere tu atención; o el viento arrecia y tienes que ocuparte de trimar, arribar rumbo o arriar; o un sonido diferente a los otros te pide que le prestes atención para ver si algo que no debiera suceder puede suceder. El mediterráneo y el mes de junio no siempre son previsibles.

Y al anochecer, excepto que la luna hipnotice y el mar se ponga mimoso, atracaremos en cualquier puerto o fondearemos en cualquier abrigo y, tras dar alivio al cuerpo con un paseo o unas cuantas brazadas, cenaremos a bordo; a la luz del candil y de las estrellas.

Y mañana será otro día. Muy parecido al de hoy, vuelta a la rutina, al casi dolce far niente. Los sentidos alerta para captar todo lo que la naturaleza te regala y el cuerpo dejándose llevar por el barco que se deja llevar por el viento.

Reflexionaba el León en Invierno: “cuando ya se va el dios sol y antes de que se vean las estrellas, encenderemos la chimenea con las piñas que recogimos ayer y nos sentaremos a hablar, a escribir, a leer, a escuchar”.

Reflexionará estos días el león del verano: “cuando ya las estrellas se apaguen y el sol remonte el horizonte, largaremos amarras, izaremos las velas y después nos sentaremos a hablar, a escribir, a leer, a escuchar”.

Y, tanto en invierno como en verano, en otoño como en primavera, “la ambición que el león aún mantiene es, nada más y nada menos que ser razonablemente, rutinariamente, feliz”.

Y, en cada momento, da gracias a la vida. Que Dios nos siga guardando.

Wanawaki ya está “a son de mar”, listo para acogernos; listo para mañana zarpar. Esta noche dormiremos los tres, el barco, la capitana y yo, tranquilos e ilusionados.

Hace tiempo que no traigo música de Pete Seeger, ya conocéis mi devoción por él. Cuando no cantaba Union Songs, gospel o canción política, derivaba hacia lo bucólico o romántico. Esta es una preciosa canción romántica: Sailing Down My Golden River (navegando por my río dorado).

 

SAILING DOWN MY GOLDEN RIVER

 


Sailing down my golden river,

Sun and water all my own,

Yet I was never alone.

Sun and water, old life givers,

I’ll have them where e’er I roam,

And I was not far from home.

Sunlight glancing on the water,

Life and death are all my own,

Yet I was never alone.

Life to raise my sons and daughters,

Golden sparkles in the foam,

And I was not far from home.

Sailing down this winding highway,

Travelers from near and far,

Yet I was never alone.

Exploring all the little by-ways,

Sighting all the distant stars,

And I was not far from home.

 

 

 

 

 

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  1. Ramón
    8 junio, 2011 en 10:15 AM

    Léete la entrada “Marinero en tierra” que tengo en mi blog literario: http://thewordscollector.blogspot.com/

    tenemos bastantes cosas comunes Jaime. Tu artículo me ha gustado y ha provocado mi envidia (sana envidia para un hombre tranquilo).

    • 11 junio, 2011 en 11:47 PM

      Caramba Ramón,que preciosidad de relato. No sabia que tenias blog. Y cualquiera que lo lea, no sabra que es tu obra; no veo tu firma por ningun lado.
      Me ha gustado; loleeré “con” mas despacio.
      Seguro que tenemos mucho en común. La buena gente siempre es parecida.
      Un abrazo

  2. Lolita
    12 junio, 2011 en 11:32 PM

    Ramón, he dejado que mi mente pasease por su blog…que bonito, que delicadeza…

    Por cierto, Jaime…¿Cómo has conseguido que te hagan esas fotos desde las alturas?

    Que lo pasen ustedes bien…parejita…

  3. CHIKY
    13 junio, 2011 en 12:37 AM

    .Mi comentario “against the wind” en el post “Música Romántica” en realidad era para esta entrada

    SS

    Chiky

  4. andreas guadalupe
    13 junio, 2011 en 9:49 PM

    Hola Jaime, retomo tu blog después de un largo tiempo de ausencia. Me pondré al día. Acabo de leer tu última entrada. Le deseo lo mejor al león en su travesía. Es maravilloso ser razonable y rutinariamente feliz, yo también doy gracias a la vida y pido a Dios que siga guardando. Buen viaje capitán¡

    • 15 junio, 2011 en 12:01 AM

      Hoql Guadaluoe, que alegria leerte otra vez.
      Andamos ya por la septima singladura y todo va sin novedad. Porque pasarlo bien con mi barco y mi capitana no es novedad.
      Besos

  5. Redmond_G
    17 junio, 2011 en 12:26 PM

    Jaime, medita con el rumor de las olas chocando con el casco, esto: Dicen Rajoy y otros de nuestros políticos” que los jóvenes que no tienen trabajo que sigan formándose… A mi me recuerda éso lo de María Antonieta cuando dijo: si esos que gritan no tienen pan, ¡que tomen croisants! Luego vendrá la toma de la Bastilla… o de algo mas representativo de la dureza del poder…

  6. Redmond_G
    18 junio, 2011 en 7:08 PM

    Muchas gracias. La mejor recompensa para el escritor es que lean su trabajo y guste. Obrigado.

    • 23 junio, 2011 en 9:16 PM

      Redmond,
      Perdona que no haya respondido a tus reflexiones, todas muy sabias. El caso es que “ando de vacaciones”, ya sabes por dónde. Y con la cabeza tan cargada de olas, viento, familia y dolce far niente, uno ve agotado su tiempo, que no su cuerpo, y sin ideas que le quepan dentro.
      Un abrazo

  7. 30 junio, 2011 en 8:49 PM

    Hola Jaime,

    Después de tanto tiempo, mucho sin leer tus entradas y más sin escribir en ellas, he ido poniéndome al día a trompicones.
    Esta es la 3ª vez que intento escribir en esta entrada y no hay manera, hay un travieso duende que cada vez que lo he intentado ha hecho desaparecer mi comentario antes de que llegara a publicarlo, será que estaba diciendo tonterías???.

    Este es mi último intento si el duende vuelve a actuar, escribiré en donde no se le ocurra buscarme para impedirlo, me iré a una entrada sobre “política”, seguro que ahí no me boicotea.

    Total yo solo quería decir que :
    1º – soy de los “muchos que la envidiarían”.
    2º – espero que esos días de singladura os hayan dado , hasta aquí y lo que todavía quede, como mínimo, lo que esperabais de ellos.
    3º – espero que en alguna ocasión la luna os haya hipnotizado
    4º – espero que alguna luna se haya puesto muy, muy, muy mimosa, o al menos mimosa a secas.
    5º – también espero que el mar se haya encrespado en alguna ocasión, al menos un poco, por aquello de variar, un poco, la rutina.
    6º – sobre todo espero que el lobo (de mar ) siga siendo razonablemente, rutinariamente feliz.

    Mis respetos y saludos a tu capitana, la sailoresa (nueva palabra).

    Besos para ambos.

    Sarah Guadiana

    PD: Un día que esté inspirada y con más tiempo, haré mi aportación a la entrada sobre los funcionarios.
    A ver que hace ahora el travieso duende…… si esto desaparece, gritaré.

    • 6 julio, 2011 en 12:26 AM

      Hola Guadiana!!
      Me alegra mucho leerte de nuevo y agradezco tu perseverancia al no cejar tras tres intentos infructuosos.
      Tus comentarios siempre son muy, muy entrañables.
      Mis disculpas también por tan tardía respuesta. Estos días no son tan proclives a la escritura como a la lectura, no entro en el blog apenas.
      Todos tus “espero” se han cumplido, y muy especialmente, el último.
      Pero lo mejor de todo, con mucho, ha sido sacar a navegar a vela y con buen viento a mi viejita, mi querida madre que, con sus 93 años es de las mujeres mas bravas que existen. 4 o 5 días nada menos navegó.
      De hecho, el viaje tenía destino: pasar un par de semanas en un pueblito de Tarragona donde mi madre tiene su casa de verano y donde toda la familia ha pasado y pasa (los que quedamos) muy felices temporadas.
      Colgaré una foto de mi viejita navegando en la próxima entrada, cuando estemos en casa de nuevo, DM en tres o cuatro días.

      Un beso fuerte Guadiana, y gracias por seguir leyendo

  8. 6 julio, 2011 en 11:25 PM

    ¡¡¡¡Dioses del Olimpo!!!!, Jaime y ¿¿¿¿¿por qué vas a entrar en el blog???, si yo estuviera haciendo lo que tú estás haciendo te juro que no entraría en ningún lado, bueno, salvo en el camarote o a darme una ducha de agua dulce, por decir algo…..

    Me alegra que se hayan cumplido mis “espero”, la verdad, al principio, en mi primer intento había bastantes más “esperosssss”, pero las circunstancias adversas los fueron reduciendo en la medida que el travieso duende iba tocando la línea de flotación de mi paciencia (téngase en cuenta que normalmente escribo por la noche, cuando mis facultades están considerablemente mermadas). Por cierto, estoy empezando a odiarlo (al duende), este es el segundo intento de hoy, me tiene contenta!!!!!.

    También me alegra que mis comentarios resulten entrañables, supongo que es porque aquí he mostrado fundamentalmente mi faceta humana, bueno, humana soy en todos los aspectos y en todas mis facetas, pero como todo bicho viviente tengo otras, la mejor, la divertida. Ya pasará algún día por aquí.

    Y también he reservado para el final lo mejor, un enorme ¡¡¡¡¡olééééééééé!!!! Para tu brava “viejita”, una mujer que está viva y vive. Me parece fantástico, 4 o 5 días de navegada… no puedo más que presentar mis respetos y dedicarle un humilde pero gran aplauso.

    Y hasta aquí hemos llegado por hoy, Sr. León de invierno, Lobo (de mar) de verano y el bicho que tú quieras en primavera y otoño.

    Un “espero” más: espero que sigas disfrutando de la vida durante mucho, mucho tiempo y que nunca dejes de practicar ese estupendo deporte: ser razonablemente feliz. (además es genial, no es un deporte de temporada, lo puedes seguir practicando todo el año).

    Besos

    Guadiana

    • 14 julio, 2011 en 7:29 PM

      Hola Guadiana.
      Hasta hoy no he vuelto a entrar al dichoso blog. Cuesta despues de tiempo.
      El leon, en otoño dedica algonde su tiempo a una para muchos inconfesable aficion: caza. Pero ahi no es leon, es humano depredador. Que le vamos a hacer, debilidad humana.
      Un abrazo

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