THE PARTY IS OVER (2)

La reforma de las Cajas de Ahorro a la que ayer me referí constituye realmente una “segunda reforma”, porque la primera supuso un “coitus interruptus”, permanentemente obstaculizado por los personajillos políticos locales que no querían ni perder su asiento ni abrir puertas o ventanas que permitieran ver las porquerías que habían hecho o permitido hacer. Esta parálisis venía a añadirse a la de las demás reformas anunciadas y no ejecutadas, como la laboral y la de las pensiones y otras de menor calado, lo que ha terminado exasperando a la UE y, en particular a Angela Merkel.

Esta es la razón por la que la (2ª) reforma fue anunciada de manera intempestiva, y ya bastante cocinada, a principios de la semana pasada, sin negociación previa con el PP ni CiU, con la CECA o con los bancos. Ordenes de Merkel.

Lo mismo que sucedió con la reforma de las pensiones hace unas cuantas semanas. La idea original del gobierno (una vez que retorcieron el brazo a ZP en el FMI y en la UE, ya que en principio se negaba radicalmente a tocar las pensiones) era plantear la reforma en primavera, y así lo anunció Gómez –el sustituto de Corbacho– nada más prometer el cargo. La última crisis de la deuda, sin embargo, obliga a ZP a anticiparla; “haya o no haya acuerdo con los sindicatos, la reforma se aprobará el 28 de enero”.

Así pues, las dos medidas de esta tercera inmolación han sido, como lo fueron las anteriores, forzadas; en contenido y en tiempo. Toca hoy hablar de,

LAS PENSIONES.

Faltaría más que me pusiera a criticar la reforma del sistema de pensiones, después de haber hablado a favor de ella en varias entradas de este blog.  Al contrario; aunque es algo que no va a contribuir de manera directa a solucionar esta crisis, sino en todo caso a evitar una futura, la considero absolutamente necesaria y, además, razonable. Ojalá no hubiera sido necesario adoptarla, pero no hay otra alternativa.

Las razones ya quedaron expuestas en “Las edades del Hombre” (9 y 10 de octubre). La evolución de la pirámide demográfica especialmente distorsionada (respecto al modelo “tradicional”) por el incremento muy notable en la esperanza de vida y el decremento, más notable aun, en el índice de natalidad, uno de los más bajos del mundo y que, según hemos leído hace pocos días, continúa descendiendo. De no hacer nada, el sostenimiento del estado del bienestar, al menos en lo que se refiere al sistema de jubilación, llegaría a ser inviable a partir del año 2025-2030.

Establecido lo importante -para mí-, es decir, mi acuerdo con la medida, lo que más ha sorprendido (o no, como diría Rajoy) es la capacidad –más que habilidad- negociadora del gobierno. Recordemos algunas declaraciones de meses pasados (extraídas de la prensa de ayer).

13 de febrero de 2010. La vicepresidenta Salgado aclara a la opinión pública que “ampliar el periodo de cotización para el cálculo de la pensión no es ni va a ser una propuesta del Gobierno“. Salía así al paso de las críticas vertidas sobre la “ambiciosa” reforma que el Ejecutivo prometió a Bruselas en las que se hablaba, y después se dijo que era tan sólo un ejemplo, de pasar de 15 a 25 años como periodo de cálculo.

18 de diciembre . Los secretarios generales de CCOO y UGT, Fernández Toxo y Cándido Méndez, alertan de que el conflicto social se “recrudecerá” si el Gobierno sigue adelante con la intención de elevar la edad de jubilación a los 67 años, tal y como había señalado Zapatero un día antes.

18 de enero de 2011. Los sindicatos insisten en que la ampliación de la edad de retiro es una “línea roja” en las negociaciones. Toxo señala que Zapatero “tiene en sus manos evitar una nueva huelga general”. “Es una medida injusta e innecesaria”, apunta. Y acto seguido añade que la jubilación a los 67 es “una ofrenda a los mercados“.

Pues todas estas declaraciones han quedado en “agua de cerrajas”.

BORRAJA

(“Agua de borrajas”, diréis. Pues no, amigos, después de haber comido hace unos meses la crema de unas borrajas recolectadas con mis propias manos pocos días antes de una huerta de Peralta, me quedé pensando, un poco sorprendido, en el refrán; porque la crema era buenísima, a más de abundante. Por eso, indagué sobre el refrán y llegué a la tranquilizadora conclusión de que el dicho original era “agua de cerrajas”. En efecto, Covarrubias, en su Tesoro de la lengua castellana o española, dice que cerrajas es una hierba, y luego apunta una impresión sobre el dicho que aquí refiero: «… y no embargante que sea de mucho provecho en la medicina para diversas enfermedades, comúnmente solemos decir a propósito del que trae muchas razones que no son concluyentes para probar su intención, que todo es agua de cerrajas».)

CERRAJAS

Por las imágenes observaréis, siendo la borraja toda una señora planta y la cerraja una simple hierba, que tiene sentido que el menosprecio que destila este refrán se refiera al subproducto de esta última y no de la orgullosa y suculenta borraja.

Bueno pues, como decía, todo ha quedado en agua de cerrajas. En nada. Lo que la ministra Salgado decía que “era tan solo un ejemplo” era, ni más ni menos, que su real intención. Y el retraso a los 67 años, que consideraban Mendez y Toxo como una “línea roja” imposible de sobrepasar sin que mediara sangre y conflicto, no ha sido más inamovible que una de aquellas rayas que, cuando de chavales jugábamos al juego del “clavo”, borrábamos y grabábamos de nuevo sobre la misma tierra, desplazándola tanto cuanto nuevo territorio habíamos ganado con nuestro clavo.

El retraso de la edad de jubilación, que para estos torpes sindicalistas suponía una afrenta, una “medida injusta e innecesaria”, a la vez que una “ofrenda a los mercados”, tan sólo ha supuesto un elemento de negociación lo suficientemente flexible como para estirarlo o encogerlo en lo que sea necesario para obtener algún millón más de subvención o alguna otra prebenda. Y es que los sindicatos, gracias a su servil trayectoria hacia este gobierno en teoría de izquierdas (mientras al mismo tiempo incendian regiones gobernadas por partidos en teoría de derechas) y a su descrédito ante la pública opinión, se han quedado sin armas de combate. Hace tiempo ya que se vendieron y la calle lo sabe y ya no les sigue; como no les siguió ni el 1º de mayo ni el 28 de septiembre. Aunque es posible que cuando conozcamos la letra pequeña de los acuerdos, quizá podamos vislumbrar alguna otra razón que justifique esta mansedumbre sindical.

Dominado el sindical, los otros frentes no le preocupan al gobierno. ¿Cómo le van a preocupar la CEOE, los partidos nacionalistas o el PP, que están encantados de que sea precisamente el líder de los socialistas quien aplique ajustes y reformas de recortes sociales? No es solo que Zapatero les esté haciendo el trabajo sucio pocos meses antes de perder el poder, sino que al mismo tiempo está traicionando su programa de izquierdas y perdiendo, cada día que pasa, miles de votos. ¿Como van a discutirle las reformas? ¿Cómo no van, incluso, a agredecérselas?

Y en cuanto a los partidos de izquierdas, casi marginales, ¿a quién le preocupan? No a Zapatero. Y tampoco parece que sean capaces de movilizar la calle; ni siquiera a los jóvenes, que históricamente han necesitado excusas de mucho menor calado para levantar barricadas y quemar coches y contenedores. 

Por eso, Valeriano Gómez, el nuevo ministro de trabajo, se ha podido anotar el indudable triunfo del éxito en una negociación cuyos términos finales –al menos los conocidos– estaban previamente aceptados por todos.

En cuanto al efecto de esta medida, qué decir. Supone otra cuchillada al futuro de nuestros jóvenes, que continúan con su actitud conformista. Sorprende, como he mencionado ya, esta ausencia de reacción. No se muy bien si es achacable a su descreimiento general sobre la clase política o, lo que es peor, sobre la sociedad, a un carácter colectivo de abulia derivado de la formación que les hemos dado o quizá, simplemente, que están en otras guerras. Pero ¿en cuáles? Con lo sencillo que es hoy movilizar a cientos de miles en pocas horas (véase Tunez, Egipto,…) ¿qué les retiene en casa? Porque este nuevo sistema de pensiones no les deja otra alternativa que trabajar más años (lo que, a la vista del paro juvenil, 43% hoy, tienen muy complicado), hacerse ricos antes de la jubilación (más difícil aún) o, por último, ponerse a procrear como descosidos para elevar el índice de natalidad y con ello el ratio currante/jubilado.

…………………………….

Amigos del gobierno, del PSOE, podéis presumir de tener un líder que, como Jesucristo, se ha inmolado por todos nosotros. Aunque gracias a su torpeza, por vosotros aplaudida, las llamas del sacrificio os alcanzan también. Años costará al partido regenerar la confianza perdida. Pero, además, parece que ya ha consumido toda la madera para hacer la cruz, todos los rosales para confeccionar su corona de espinas y todos los clavos que había en la carpintería.

The Party is Over. No queda más material para seguir inmolándose. Excepto que de verdad, sin complejos, sin amiguismos y sin miedo, ataquéis el penúltimo frente, las últimas trincheras en las que los políticos de medio pelo –y de todos los partidos-, los empresarios piratas amigos de aquellos y las sanguijuelas corruptas que nos chapan la sangre, tratan de defender sus privilegios, sus rapiñas y sus trampas. Excepto que de verdad os decidáis, con el acuerdo del partido adversario, a acabar con el despilfarro de las Comunidades Autónomas. De unas y de otras; de las de unos y de las de otros; de las históricas y de las artificiales; de las del artículo 143 y las del 151; de todas. Y, de paso, con todas las empresas públicas que sirvan de tapadera para seguir metiendo la mano y con todas las televisiones públicas autonómicas, provinciales y locales, con la única excepción de las de las autonomías con lenguas propias co-oficiales.

The Party is Over. La fiesta se acabó. El mismo viernes del éxito del acuerdo sobre las pensiones, se conoció la EPA de 2010. Record histórico de parados: 4,7 millones y 20,33% de desempleo (43% en jóvenes), porcentaje sólo superado por el dato de las postrimerías del gobierno de Felipe González, en 1996. Triste coincidencia para el PSOE. ¿Qué planes tienen nuestros gobiernos y nuestros parlamentos para mejorar el empleo, además de mostrar su dolor, su decepción, sus críticas o sus esperanzas de que esto cambie? Porque, como contaba Celaya y cantaba Ibáñez:
“Nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo, estamos tocando el fondo”.

The Party is Over; ya no caben adornos o palabras; quizá, sólo, nuevos sacrificios. Esta semana, el jueves, nos visita Angela Merkel, dama de hierro de rostro afable y, querámoslo o no, con mayor capacidad de decisión que Zapatero sobre nuestros propios asuntos. Y no viene, como creen algunos, a llevarse miles de jóvenes a trabajar a Alemania (¿volveremos al “Vente a Alemania Pepe”, de Pedro Lazaga?). Viene a pasar revista, a ver si lo que se ha hecho tiene sentido, si lo que se ha prometido se va a hacer pronto o si tenemos que hacer más recortes en salarios, pensiones, funcionarios o despilfarros varios. O, quizá, a exigir subidas adicionales en IVA o en impuestos especiales. Porque, ojo, aunque nuestro IVA se acaba de subir del 16 al 18, en Alemania tienen el 19, en Francia el 19,6, en Bélgica el 21, en Dinamarca el 25, en Italia el 20, en Grecia el 21, en…..Es decir, que margen para subir, hay. Y, ojo también, nuestra gasolina es cara, pero bastante menos que en la maroyía de los países de la UE. Ojo con Merkel, si viene no es para volverse de rositas, no para perder el tiempo con nuestro presidente a quien, dicho sea de paso, desprecia.

Aunque, según leo hoy, se va a volver con la apasionante experiencia de haber compartido mesa y mantel en Moncloa con los inefables Méndez y Toxo. Porque Zapatero, en premio a su docilidad en la negociación de las pensiones, les ha invitado a la comida del jueves en la Moncloa.
……………….

(Y, mientras termino de escribir esto, escucho en el telediario los discursos de cierre de la convención del PSOE en Zaragoza. Es de vergüenza ajena escuchar el triste, artificial y no sentido peloteo de los Cháves, los Blancos y los Iglesias a ZP. Realmente empalagoso.)

¿Qué música traer hoy? No voy a dedicar mucho tiempo a buscarla. Esta es la segunda entrada con el mismo nombre y tiene sentido dejaros otra canción con el mismo nombre; ya os la anuncié ayer, otra The Party is Over, esta de Willie Nelson. No se trata de una versión diferente del mismo tema, sino de una canción diferente.

Turn out the lights (apaga las luces)
The party’s over (la fiesta se acabó)

 

Turn out the lights
The party’s over
They say that
All good things must end
Call it tonight
The party’s over
And tomorrow starts
The same old thing again

But the crazy crazy party
Never seen so many people
Laughing dancing
Look at you you’re having fun
But look at me
I’m almost cryin’
That don’t keep her love from dyin’
Misery cause for me the party’s over
Turn out the lights…

Once I had a love undyin’
I didn’t keep it but I tried
Life for me was just one party
And then another
I broke her heart so many times
I had to have my parting wife
I had to have my party
Why broke her heart so many times
But one day she said
Sweetheart the party’s over
Turn out the lights…

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