Inicio > EDUCACION Y SOCIEDAD, GENERAL, MUSICA, POLITICA, REVISTA DE PRENSA > POT-POURRI (¿es ideología?)

POT-POURRI (¿es ideología?)

La prensa cada vez trae más munición y menos información

“Popurrí” significa algo así como “mezcla desordenada”. Es un galicismo (del francés  “pot-pourri”), que a su vez es traducción de la denominación de un guiso medieval español, la “olla podrida”. En fin, la propia definición del término es, en sí misma, un lío.

 

La entrada de hoy es un popurrí (no me atrevería a llamarla olla podrida, aunque, como en el Hamlet, “algo huele a podrido en Dinamarca…”) de cosas diversas. Es hoy uno de esos sábados que te levantas con pocas ganas de trabajar pero sabes que tienes que hacer algo. Desde que empecé este blog me siento un poco esclavo de él y me entran ciertos remordimientos de conciencia si no publico dos o tres entradas por semana; no creáis que es sencillo. Y como hoy no me apetece o no me siento capaz de desarrollar una entrada al estilo tradicional, voy a aprovechar el mensaje de una reciente viñeta de El Roto y hablaré de munición suelta extraída de la prensa.

Porque tiene razón. Los medios son también, como decía en la primera entrada de este blog, elementos de intoxicación. Te facilitan el arma y la munición aunque los lectores tenemos poco arte en dispararla; apenas tiene un alcance superior al umbral de nuestra casa, del bar o del restorán, depende del lugar en el que desarrollamos nuestras tertulias políticas. Es más afinado el disparo que apunta a la urna, aunque tampoco es eficaz: ni hiere ni mata.

En fin, dejémonos de rollos y vayamos al asunto.

UNA CUESTION DE OPORTUNIDAD

La que se ha liado. Menos mal que Rubalcaba ha dado marcha atrás y eso parará la pelea apenas iniciada. Pretendía el PSOE (Caamaño, ese extraño ministro de Justicia) que el asunto pasara desapercibido, pero ha saltado la liebre al debatirse en la Comisión de Justicia el Proyecto de Ley del Registro Civil. En resumen, se trata de que en el orden de los apellidos de los hijos no prevalezca por defecto el paterno. Hasta ahora, con la modificación del año 99, la pareja podía decidir el orden, pero si no había acuerdo prevalecía el del padre. La propuesta de Caamaño es que, si no hay acuerdo, se siga el orden alfabético de apellidos.

Yo estoy de acuerdo en el fondo del asunto: no tiene porqué prevalecer el del hombre. Y discrepo, como la mayoría, de la oportunidad del asunto; en que se dediquen energías parlamentarias, de gobierno y de los medios en este debate con la que está cayendo. Discrepo también, como muchos, en que la resolución del eventual conflicto se determine con el alfabeto; es una chorrada. Sería mucho más justo, por ejemplo, que la pareja eche una moneda al aire ante el funcionario del registro civil, o cualquier otro sistema tan sofisticado como el del sorteo. Porque lo del alfabeto tiene guasa. Con su sorna característica la ha hecho notar Aguirre, la presidenta de Madrid: “Pues dentro de unos años va a haber muchos más Aguirres que Zapateros”.

Yo creo que ha sido este cachondeo el que ha hecho que Rubalcaba recule.

De la misma manera que, justo en los días en que nos visita el Papa y para no perder el voto católico en las catalanas, el gobierno ha decidido enterrar, al menos de momento, la ley sobre Laicidad del Estado Español.

Es cuestión de oportunidad, no tanto de ideología.

 

UNA CUESTION DE INTERES

El PSOE ha decidido vetar, amparado por el artículo 134.6 de la Constitución (“Toda proposición o enmienda que suponga aumento de los créditos o disminución de los ingresos presupuestarios, requerirá la conformidad del gobierno para su tramitación”) el debate sobre las enmiendas de los grupos (de todos, menos el propio PSOE, PNV y CiU, es decir, los que han votado los presupuestos para 2011) que exigían la reconsideración de la congelación de las pensiones.

Según leo, el actual gobierno ha utilizado esta prerrogativa, de carácter extraordinario, en nada menos que 60 ocasiones. En toda la época democrática tan solo ha sido utilizada en una ocasión por F. González que, ante el escándalo que se montó, no dudó en retirarla. Esto ya es en sí mismo escandaloso e indica, en el peor de los casos, un ejercicio totalitario –quizá sea mejor el término “chulesco”, para no entrar en debates ideológicos- de determinadas parcelas de poder y, en el mejor, una extraordinaria inestabilidad de los gobiernos de ZP. Posiblemente ambas cosas

Pero no es mi intención centrar mi comentario en este abuso. Lo notable (y esta es posiblemente la razón última de la decisión del gobierno) es que el veto, cuyo objetivo es impedir el debate sobre las pensiones, se produce por presión directa de los dos partidos que, habiendo votado a favor de los presupuestos, en diversas ocasiones anteriores votaron en el Parlamento (sí, en el Parlamento) precisamente contra la congelación de las pensiones. No estaría bien, piensan ellos y el gobierno, que ahora tuvieran que votar, expresamente, a favor. Porque implícitamente ya lo hicieron al apoyar los presupuestos. Son estos partidos el PNV y CC. Coalición Canaria es uno de esos partidos, como Unión Mallorquina –de la “presunta” ladrona corrupta Antonia Munar– y multitud de otros regionales –que curiosamente suelen utilizar el apellido de “independiente”- cuya única misión en la política es sacar provecho.

Pero según ayer escuché y hoy leo, hay otra razón, también “puramente ideológica”: Los mismos presupuestos que congelan las pensiones, por razón de la crisis y de las presiones externas, conceden, a exigencias del PNV, partidas de gastos como las siguientes:

2,6 millones para el “museo del Txacolí”.

-2,5 millones para la federación de Ikastolas en Navarra.

-7 millones para la creación de un centro de producción y difusión audiovisual vasco.

-1 millón a repartir entre la Elhuyar Fundazioa y para Jakiunde (academia de artes, ciencias y letras)

-Diversas partidas de menor entidad para multitud de fundaciones de carácter político nacionalista, ONG’s, asociaciones vecinales, etc.

Así, hasta 225 millones de euros “pactados” con diversos partidos, menores en tamaño pero grandes en influencia. No es difícil estrujarse la mente para considerar estos gastos como absolutamente imprescindibles en época de crisis.

¿Cómo van a votar ahora “en conciencia”, si esa conciencia les puede suponer la pérdida de los millones? Porque, la vergüenza, la ética, la tienen perdida hace tiempo.

Es cuestión de interés, no tanto de ideología.

VIRIATO

UN PROBLEMA DE SILLONES

Tomás Gómez. Aquel que se enfrentó a Zapatero y que derrotó a Trinidad Jiménez. El mismo que antes del duelo (ver entrada “Duelo al Sol”, de 1 de octubre) ofrecía, igual que su oponente, mano tendida a sus adversarios (para incluirles en el equipo de gobierno) y después del triunfo también, pero con la boca chica, muy chica. Hoy, más envalentonado que siempre, no sólo se permite hablar de la limitación de mandatos (aunque no se refiera tanto a ZP como a su próxima oponente, Aguirre) sino que ha fulminado a sus antiguos adversarios, aunque continúen siendo compañeros de partido.

En efecto, el órgano más importante en periodo preelectoral, es decir el Comité Electoral del PSM, está formado por doce personas y ninguna de ellas “pertenece” al equipo que apoyó a su adversaria, la “señorita Trini”, la de la brillante sonrisa, la actual ministra de Exteriores. A todos ellos los ha fulminado; y “lo que te rondaré, morena”. Porque una de las misiones, posiblemente la única seria del Comité Electoral, es la de designar a los candidatos del partido para las elecciones municipales de mayo que viene y “dirigir todo el programa electoral”..

Desde la oposición (PP) le han criticado; más para hacer sangre y chirigota, porque estarán encantados con la riña de casa ajena, que porque les parezca mal. Pero también han cuestionado su conducta, en crítica no ausente de rabia y dolor, sus propios partidarios. Tomás, a través de la que preside el Comité, la señorita Rollán, se excusa diciendo que se trata de un “grupo muy pequeño, muy operativo, funcional, de carácter muy decisorio“, que “dirigirá el programa electoral” de cara a las elecciones de mayo y tomará las “decisiones estratégicas”. En fin, que no tienen porqué preocuparse.

Y ¿qué esperaban? Gómez ha actuado como Escipión hizo con los sicarios que envió para que asesinaran a Viriato, cuando estos fueron a reclamar su recompensa, “Roma traditoribus non praemiat“, Roma no paga traidores, les decía mientras los iba ejecutando. ¿Qué esperaban? Por que es que Marcelino Iglesias (el nuevo hombre fuerte de Ferraz) y Pepe Blanco, han hecho exactamente lo mismo: han laminado a todo el equipo de su antecesora, la actual ministra de sanidad, la pequeña gran Leire. Ya no pueden protestar.

Es cuestión de sillones, no tanto de ideología.

ALBERT VILALTA

UNA CUESTION DE DIGNIDAD

Albert Vilalta es uno de aquellos tres secuestrados por AQMI (Al Qaeda del Magreb Islámico) que estuvieron cautivos varios meses y a los que algunos con muy mala leche llaman “pijo-progres” y otros,  “turistas solidarios”. Diré, antes de continuar, que me parece mal que la gente se tome a cachondeo estas actividades. La actividad solidaria o de cooperación es digna y cuesta esfuerzo. Y muy pocos la practican; preferimos estar tranquilos en casa, lamentando las miserias de otros mundos y criticar a quienes la practican. Seguramente, Vilalta y sus compañeros emprendieron la aventura por razones altruistas y no de protagonismo personal. Y probablemente, Albert Vilalta y sus compañeros habrían pasado desapercibidos si no hubieran sido secuestrados. Alguno dirá que estaban advertidos del riesgo, pero también lo están quienes van de puros turistas a disfrutar a Myanmar, Palestina, Pakistán o cualquier otro país peligroso y nadie se lo echa en cara si tienen un percance y su país tiene que acudir en su ayuda. Tampoco es razón para menosprecio de su acción el hecho de que su rescate haya costado unos cuantos millones de euros. El coste es algo sobrevenido, no directamente provocado por ellos. El gobierno español barajó las posibles opciones y eligió la del rescate. Es legítimo aunque pueda ser políticamnte criticable.

Y ahora que ya he defendido los hechos y conductas pasadas, puedo meterme con libertad con el indigno Vilalta. Con el adjetivo no pretendo definir a la persona, sino la conducta de la persona. Y la persona, Vilalta, ha solicitado ser considerada como víctima del terrorismo. ¿Para que figure, vanidad de vanidades, en su curriculum? No. ¿Para honrar, con su inclusión como tal, al colectivo de víctimas del terrorismo? No. ¿Para qué, pues, quiere ser víctima de terrorismo? Sin duda –yo no lo dudo– para lucrarse con la indemnización que le correspondería. Y que no me vengan con que la va a donar a la asociación catalana de víctimas (¡valiente gilipollez!) o a cualquier otra ONG. A mi, no me vale.

No voy a entrar en si le corresponde en justicia o en derecho el reconocimiento y, sobre todo la indemnización de los 48.000 euros más otra, a definir, por las secuelas físicas y psicológicas. Porque, si Vilalta tiene derecho ¿no lo tienen también -y con mayor mérito- los marineros del Alakrana que, al fin y al cabo estaban en el índico por obligación?. Mi indignación es paralela a la indignidad de su conducta.  Algo parecido a lo que escribía en mi entrada de 15 de julio “El Precio de la Dignidad (2)” en relación con el episodio de Ingrid Betancourt, que de heroína se me convirtió, de un plumazo, en una miserable.

Es cuestión de dignidad, no de ideología.

—————————————————-

Porque, enlazando con el debate que se inició a raíz de reciente entrada “Boquitas y Bocazas”, sigo manteniendo que aunque las ideologías existen y deberían ser aún referente en la vida política, lo cierto es que nuestros gobernantes la tienen olvidada en el baul de los recuerdos o en el “Cementerio de los Libros Olvidados”.

Pues sí, algo huele a podrido en Dinamarca. Pero lo importante es la rosa; agarrar la rosa; mantenerse agarrado a la rosa. Créeme.

agarrar la rosa

 

 

 

L’IMPORTANT C’EST LA ROSE. CROIS MOI. De Gilbert Becaud.

Toi qui marches dans le vent
Seul dans la trop grande ville
Avec le cafard tranquille du passant
Toi qu’elle a laissé tomber
Pour courir vers d’autres lunes
Pour courir d’autres fortunes
L’important…
L’important ( )( )c’est la rose
L’important c’est la rose
L’important c’est la rose( )( )
Crois moi
Toi qui cherches quelqu’ argent
Pour te boucler la semaine
Dans la ville tu promènes ton ballant
Cascadeur, soleil couchant
Tu passes devant les banques
Si tu n’es que saltimbanque
L’important…
L’important c’est la rose
L’important c’est la rose
L’important c’est la rose
Crois moi
Toi, petit, que tes parents
Ont laissé seul sur la terre
Petit oiseau sans lumière, sans printemps
Dans ta veste de drap blanc
Il fait froid comme en Bohème
T’as le coeur comme en carême
Et pourtant…
L’important c’est la rose
L’important c’est la rose
L’important c’est la rose
Crois moi
Toi pour qui, donnant donnant
J’ai chanté ces quelques lignes
Comme pour te faire un signe en passant
Dis à ton tour maintenant
Que la vie n’a d’importance
Que par une fleur qui danse
Sur le temps…
L’important c’est la rose
L’important c’est la rose
L’important c’est la rose
Crois moi…

Anuncios
  1. Cosimo Piovasco Di Rondò
    8 noviembre, 2010 en 12:38 PM

    Dices: “Los medios son también, como decía en la primera entrada de este blog, elementos de intoxicación”, frase certera.

    Pero lo peor no es eso, lo peor es que a los lectores “tipo” se dejan intoxicar, vaya, que les gusta ver como los suyos, su prensa, atizan palos al contrario, sin importar lo que escondan o si lo que dicen son medias verdades. O si los propios cojean más de lo mismo (o igual) que los contarios. El fin justifica los “medios” (¿vendrá de ahí la frase? jeje).

    Cuando escucho alguna afirmación que hace ecos de lo dicho en prensa suelo preguntar ¿y quien lo dice?, me suele pasar con una buena amiga cuyos ecos vienen de ese programa que se llama Intereconomía, pero posiblemente me pasa igual con aquellos que se inspiran en la prensa sensacionalista del otro lado de la cama.

    Como dijo William Randolph Hearst, creador e impulsor de la prensa sensacionalista y que inspiró la extraordinaria película Ciudadano Kane (Welles): “no dejes qeu la verdad te estropee una buena noticia”. Yo por eso he dejado de leer desde hace ya años a los columnistas políticos y ciertos artículos de opinión qeu “huelen”. Aparte de que me aburren soberanamente (excepción hecha del blog del brother), las noticias políticas se ponenen rancias a los dos días.

    Hablando de Hearst y de libros, leí hace años un libro muy interesante escrito por Manu Leguineche sobre este personaje, con el título “Yo pondré la guerra”. Cito:

    “Cuando uno de sus enviados a Cuba para ilustrar el previsible desastre de España le sugirió a su patrón el regreso porque no había escenas de guerra que dibujar, respondió Hearst sin dilación: «Quédese. Ponga usted las ilustraciones. Yo pondré la guerra». Y la puso. En Estados Unidos fue llamada «la guerra de Hearst». La gran mayoría de los estadounidenses no quería ninguna aventura bélica y menos por el capricho de un periodista empecinado, amoral y embustero amparado por políticos medrosos y acomodaticios. El «New York Journal» de Hearst llegó a vender un millón de ejemplares diarios y cuando flojeaban las ventas, el tiburón del amarillismo amenazaba con títulos como «Remember the Maine» para revitalizarlas. Fue él también quien inventó un tipo de letra imposible para la época de manera que sólo dos palabras -War sure (guerra segura)- ocupaban toda la primera página del «Journal».

    ¿Ideología? Bueno, como digo, creo que los lectores de a pie tienden a leer aquello que más se acomoda a su pensamiento. Eso les permite reafirmarse en sus ideologías. Un gran negocio la prensa que sirve más para adoctrinar que para informar.

    Y El Roto (que algunos recordaréis como Ops del Hermano Lobo), siempre genial.

    Abrazos,

    Cosimo Piovasco di Rondó

    • 9 noviembre, 2010 en 11:13 PM

      Vaya Cosimo, te levantas fuerte, lleno de energía y guerrero los lunes.
      Los dos primeros párrafos reflejan lo que decía en “Justificación de este Blog”. Un extracto (perdón por la autocita):
      “En una sociedad económica y culturalmente evolucionada, como parece ser la nuestra, el “entorno” que más influencia ejerce sobre nosotros es el mediático. La prensa escrita y los medios audiovisuales para ser más concreto. No existe, en mi opinión, medio de información independiente. Por mucha objetividad de la que quieran presumir, los medios privados se deben a sus grupos accionariales dominantes y a la línea editorial que aquellos han decidido; los públicos, a los poderes ejecutivos que nombran a sus cargos directivos y de los que, normalmente, reciben subvenciones.
      …………..
      No se si es lo que unos y otros persiguen, pero lo que sin duda consiguen, es la división. La vuelta a las dos Españas. Sin despreciar a los segundos niveles, somos del PSOE o del PP, del Madrid o del Barcelona, del País o del Mundo,…Somos lo que leemos, escuchamos y vemos

      Hearts era, a su modo y para sus intereses, un genio. Su jefe era él; él creaba la noticia. Los Pedro Jotas y los Polanco-Cebrianes de hoy, alteran o disfrazan la noticia, no la crean, para que los lectores odien más al contrario….A veces las alteran tanto que parecen referirse a sucesos que nada tienen que ver entre sí.

      Pero cuando hablo de ideología en la entrada, no me refiero a la que puedan o no tener los lectores, sino a la que debieran tener presente, y la tienen escondida, los políticos.
      Estamos bastante de acuerdo.
      Un abrazo Cosimo

  2. Fabrizio Corbera de Salina
    8 noviembre, 2010 en 9:33 PM

    Es preferible que los hechos sean conocidos por todos, desde la competencia de medios “mediatizadores” de todo el abanico político, que la ignorancia supina del pueblo.
    Señor barón se acerca Vd. a las posiciones del Despotismo.
    ¿Acaso piensa vuecencia que sería mejor que no existiesen los medios?
    Entonces el único altavoz de la “verdad” sería el poder establecido y la única verdad la oficial.
    Prefiero la libertad de prensa aunque algunos, o todos, abusen de ella, que la verdad “unica” procedente del “Ministerio de la Verdad” orweliano.

    El Principe de Salina

    • 9 noviembre, 2010 en 11:51 PM

      Sin duda que es preferible la divulgación que el secreto, especialmente en la vida política….quizá no tanto en los asuntos del amor.
      Pero la duda que se suscita, Príncipe, o el debate que se plantea, no es entre divulgación o secreto, entre prensa libre o Ministerio de la Verdad.
      Los medios que tenemos son libres, qué duda cabe, en el sentido de que no hay censura. Pero sigo manteniendo que no son independientes. Como no lo son nuestros diputados en el ejercicio de su función parlamentaria. Cada uno viste la muñeca según los intereses que defiende; y en muchas ocasiones, esos intereses no son los de un periodista libre.
      Pero quizá estoy exagerando.
      El lema (subtítulo) de este blog: “que nuestro propio sentido común nos defienda de las influencias externas interesadas. Tengamos criterio propio“, está muy en linea con todo esto que digo. Y que creo que es parecido a lo que decís o yo os interpreto.
      Sobre to comentario respecto a Cosimo, y aunque no tengo por qué hablar por él, si diré que, en lo poco que le conozco, está en las antípodas de lo que le presumes.
      Un abrazo Fabrizio

  3. Cosimo Piovasco di Rondò
    8 noviembre, 2010 en 10:25 PM

    Léame bien Principe, jamás de la boca de Cosimo salió alegato contra la libertad ni elogio del despotismo.

    El Barón rampante

  4. 10 noviembre, 2010 en 9:57 PM

    Aquí si me mojo.
    Ya en una anterior polémica te decía:
    “En todo caso los medios de comunicación actúan comunicando la información de los hechos, tamizada por un determinado y conocido punto de vista, lo que junto con la opinión expresada en editoriales y colaboraciones, conforman un todo lleno de intención ideológica y política, como no podría ser de otra forma en elementos de conformación de la opinión pública, como son los medios de comunicación”
    No creo, por tanto que los medios “adoctrinen”, ni creo que la labor de informar sea patrimonio de “periodistas libres”, sino de los editores de los medios.
    Quien quiera manifestar su libre opinión o información que cree un medio; hoy con internet no es dificil.

    Un viejo periodista de ABC comentaba que los medios cumplen el papel de dotar de argumentos a los lectores que los siguen, y si el medio no es fiel a su “linea” editorial” desprovee a sus lectores de argumentos cuya elaboración no pueden o no saben realizar, pero que le son imprescindibles para reafirmar sus ideales.

    El juego es así de complejo y de rico en matices.

    Lo facil es decir “los medios no son independientes” como crítica, cuando esa falta de independencia, esa ligazón a su línea editorial es precisamente su papel.

    Abrazos y besoos a todos y todas.

    P.D.: Principe, te aconsejo cuidado con tus comentarios. El nivel de este blog no permite ni un desliz, jajajaja

    • Cosimo Piovasco Di Rondò
      11 noviembre, 2010 en 10:28 AM

      Querido Jesús, inquietante tertuliano siempre. Tus reflexiones me parecen interesantes y, en gran medida, las comparto, aunque no, quizá, en el rechazo que te produce en el verbo “adoctrinar”, pues creo que la idea que transmites abunda en el término; pero dejémoslo en una cuestión terminológica.

      Pero esa reflexión tuya me lleva a otras ¿esa renuncia personal y consciente a la aproximación a la verdad no es un tributo excesivo a pagar para reforzar nuestras ideologías? Planteado de otro modo ¿podemos confiar en nuestra ideología si conscientemente la alimentamos de las medias verdades que los “creadores de opinión” ponen a nuestro alcance y con ello la hurtamos de otras verdades -que igualmente pueden no ser completas- pero que ambas, en su conjunto, posiblemente nos permitirían aproximarnos más a esa relativa verdad? ¿No estaremos nosotros mismos corrompiendo o manipulando de algún modo nuestras propias ideologías con los efectos perniciosos que ello puede implicar a la hora de actuar y decidir en sociedad? ¿Esa renuncia a otros puntos de vista no pone en riesgo nuestro “espíritu crítico” frente al pensar colectivo de una “masa”, otra vez con los efectos negativos que ello puede implicar?

      En fin, son algunas reflexiones que me surgen a raiz de la tuya que, como he dicho, comparto en su mayor parte.

      Una cosa más, dices que “quien quiera manifestar su libre opinión o información que cree un medio” ¿quiere ello decir, a “contario sensu”, que las opiniones que los periodistas vierten en sus respectivos medios no son libres y están manipuladas con el fin de distorsionar la verdad? Si ello es así, mis inquietudes son aún mayores.

      Son preguntas retóricas, no te sientas en la obligación de contestar!, al fin y al cabo hemos ido al mismo colegio.

      Abrazos

      Cósimo

    • 11 noviembre, 2010 en 10:00 PM

      El león despierta. Ya me extrañaba tiu silencio en esto, Jesús.
      Lo que dices en tu entrecomillado es cierto, pero sucede -o yo creo- que el tamiz con el que decoran, y a veces -las más- disfrazan los hechos informados, en muchas ocasiones “malforman” en lugar de “conformar” la opinión pública. Y a esa “malofrmación” es a lo que se le puede llamar (intento de) adoctrinamiento.
      Hay muchos periodistas libres, igual que políticos libres, pero el periodismo y la política son medios de vida, no fines. Y cuando un periodista o un político se debe al medio o al partido que le cotrata y que le paga, cede una parte importante de su libertad a ese medio o partido. Y ejercer el periodismo como free lance por internet, no da de comer. Solo si, ayudado por un capitalito de un medie establecido, monta un períodico digital (el Confidencial, el plural, libertad digital, estrella digital,….y muchos más) que vuelve a caer en el mismo defecto (o no defecto) de servir a su señor.
      Quizá hace años, los medios tenían su línea editorial definida por unos valores o una ideología determinada, pero hoy se ha enmarronado todo. Y si un gobierno permite el famoso “antenicidio”, o crear una cadena en abierto cuando ya hay fecha para el apagón analógico, o permitir una integración entre cadenas cuando pocas semanas antes ha sido prohibida por la Comisión Nacional de Competencia, entonces, ese medio o esos medios deben un favor al gobierno de turno y el riesgo de que su ideología o línea editorial se tuerza, es un riesgo muy próximo.
      El juego es así de complejo, rico de matices y….sucio, diría yo.
      Un abrazo

  5. 11 noviembre, 2010 en 4:08 PM

    Querido Barón Rampante:

    Por no extenderme demasiado, y menos con un “colegial”, la solución a la libre formación de la propia opinión está, al menos en las élites, que haberlas haylas, en el refrán “pico aquí, pico allá”, es decir, no cerrarse a las opiniones de los medios “afines”, sino conocer la de los “hostiles”.

    Una inteligente sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos defendía que la verdadera libertad de expresión no consiste en decir aquello que la gente o los poderosos quieren escuchar o saber, sino por el contrario y precisamente, en decir aquellas cosas que incomodan o desagradan a la sociedad o a los poderosos, siempre que sean opiniones fundadas o verdades ciertas.

    Solo en el conocimiento de lo afín y lo contrario, en el “yin” y el “yan” está la verdad.

    En cuanto a la libertad de los columnistas, que le pregunten a Alfonso Ussía porque se marchó de ABC. No es que las opiniones de los columnistas estén “manipuladas” pero si condicionadas por la línea editorial del medio.

    En cuanto a los periodistas de “a pie” solo les queda el recurso de la “clausula de conciencia” no la de la suya, sino la de su editor, pues la regulación de esta lo que hace es dar libertad al periodista para considerarse despedido improcedentemente si la línea editorial del medio cambia y ello atenta a su conciencia. ¿Curioso no?

    Besos y abrazos a todos y todas

    • 11 noviembre, 2010 en 10:22 PM

      Interesante debate de dos cerebros y ¿compañeros de colegio, según leo?. Le dan un tono a este blog que, aunque merece, no esperaba.
      El debate es filosófico y atañe al fondo, a la libertad de información y, sobre todo, a la responsabilidad del propio informado, del lector o “ciudadano”, de conformar su propia opinión tratando de no dejares adoctrinar por la información que presume -o sabe- parcial o desviada de su medio afín o habitual. En palabras de Jesús: “no cerrarse a las opiniones de los medios afines, sino conocer la de los hostiles”. Ahí estoy, o trato de estar yo, y por eso me siento con la libertad, y quizá con la formación como lector, de insistir en que los medios son dependientes (fíjate, Jesús, si me has convencido en algo, que ya no uso la expresión de “medio independiente” para decir que son pocos, sino la de “medio dependiente” para decir que son muchos.
      Pero creo que una gran mayoría de lectores está demasiado atado a un periódico concreto o a los informativos o tertulias de una cadena concreta (eso los que no están solo atados al Marca, As o a los cutreprogramas de TV) y tiende a hacer suyos -y ciertos- los hechos y los criterios de su medio afín.
      De ABC (sobre todo de la época que algunos llaman del ABC verdadero) no me atrevo a discrepar contigo. No se cual fue la razón de su salida. Supongo que cuestión de conciencia.
      Y, en cuanto al despido improcedente, será el magistrado el que lo defina como tal. Eso no opera automáticamente (ope legis) ni a decisión de parte, y menos cuando depende de dos conceptos, como los que señalas, tan difíciles de encuadrar: la línea editorial del periódico y la conciencia del periodista.
      Curioso, si.
      Un abrazo

  6. Fabrizio Corbera de salina
    11 noviembre, 2010 en 10:38 PM

    De verdad piensan tan importantes cerebros contertulios que la opinión de la “gente” importa algo?. Solo su voto.
    A eso, lamentablemente, ha llegado la “Sociedad Contemporanea” en la que el hombre es un número en las encuestas electorales, para que despues los políticos ganadores hagan lo que quieren ante una sociedad “desestructurada”.
    ¡¡¡Que envidia del Tea Party!!! no por su ideología sino por lo que implica de “sociedad movilizada”
    Efectivamente estoy de acuerdo con el anfitrión, los “medios dependientes” adoctrinan, idiotizan y manipulan la ¿opinión? de la Sociedad.

    El Principe de Salina

    • 13 noviembre, 2010 en 11:27 PM

      Perdona el retraso Fabricio. Me lio, me lío y destaiendo mis obligaciones.
      Naturalmente que la opinión de la gente importa algo. Si yo no tuviera opinión, sería infeliz; como tú, supongo. El asunto es -como sugieres a continuación- ¿a quién le importa? Pues creo que a casi todos menos, seguramente a los que tratan de conducirla, retorcerla o anularla.
      Pero es verdad que al político le interesan más las encuestas (como reflejo de expectativa de voto) que cualquier otra cosa.
      En fin, creo que exageramos. Cuando nos ponemos frente al teclado del ordenador, nos olvidamos de que hay una vida fuera de los medios y al margen de la política.
      La vida en bella.
      Un abrazo

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: