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BOQUITAS Y BOCAZAS

Me ha pasado lo mismo que con la entrada “The Señorita”, a propósito del comentario de Guerra sobre Trinidad. Me había dicho: “no entres al trapo otra vez, Jaime, no escribas sobre esto”. Pero de nuevo me traiciono. Siempre he sido débil de carácter y cualquiera es capaz de convencerme con fútiles argumentos. Incluso yo mismo.

Aludí en mi entrada “Sonrisas y Lágrimas” al comentario del imbécil, baboso y rijoso León de la Riva, alcalde de Valladolid del PP sobre Leire Pajín: algo así como “cada vez que veo esa carita y esos morritos pienso lo mismo”. Por si no fuera suficiente con mis calificativos sobre León para blindarme ante cualquiera que intente tildarme de machista, diré que no lo soy. No aspiro a que los demás crean lo que de mí digo, pero yo, que me conozco, se que no miento; y eso es lo que me importa. Diré también que, además de estúpido, el comentario me parece descalificador para quien lo emitió. Denota no solo imprudencia o desliz esporádico, sino un carácter y una personalidad torcida que le invalidan para ser gestor de los intereses de los ciudadanos. De modo que me uno a la petición de quienes piden su dimisión. No así de quienes exigen a otros su cese, porque esto es una cuestión no política, sino de gallardía personal.

Pero dicho esto, y es aquí donde corro el riesgo de que me tilden de machista, me parece mucho más grave desde el punto de vista político –que no personal– la posición de personajes como Pepe Blanco y Alfredo Rubalcaba. Aunque también otros hayan sobreactuado, me parece especialmente grave la de estos dos. Por dos razones: por el foro en que la han expresado (Rubalcaba en su primera rueda de prensa como vicepresidente, tras el consejo de ministros; Blanco en la convención del PSOE en Málaga) y por el contenido de sus declaraciones, aludiendo a la “genética machista” del PP y al “plumero” de Rajoy. No se responde a insultos con insultos. La estupidez de las declaraciones de ambos se magnifica por lo pesados que se están poniendo. Días y días repitiendo lo mismo en foros, en los que se debería de estar hablando de cosas graves y serias, implica un desprecio extraordinario por los electores: no sólo por los del PP a quienes colectivamente insultan, sino a los suyos propios, a quienes toman por imbéciles a los que, con estas estupideces, pretenden convencer de que “ellos” son mejores que “los otros”.

Y esto me lleva a la diferente importancia que se da a los insultos en función de a quién van dirigidos, hombres o mujeres; individuos o colectivos.

Estoy con las feministas serias, no con las de pacotilla. De la misma manera que una agresión contra una mujer puede tener diferente tratamiento penal, por el abuso de poder que lleva aparejado (ley contra la violencia de género), el improperio contra una señora puede tener implicaciones, también diferentes, que tratan de consolidar la histórica y falsa superioridad del hombre; del hombre que lo emite. Y me refiero sobre todo a los insultos que hacen referencia al aspecto físico o a los estereotipos de actitud.

Es lo mismo llamar –con o sin razón- tonto de baba, estúpido, indigno o traidor a un hombre que a una mujer. Nada lo hace especial o diferente porque el destinatario sea de uno u otro sexo. Sin embargo no lo es referirse con ofensa a sus características físicas o a sus pretendidas –por algunos– funciones en la sociedad. Aludir a lo que pueden hacer (o a uno le gustaría que hicieran) “los morritos” de una mujer, mandarla a “fregar a su casa” o simplemente dirigirle calificativos como “pedorra” o “histérica“, tiene un contenido denigratorio muy diferente y superior al que tendría de dirigirse contra un señor. Así lo veo.

Poca repercusión ha tenido por ejemplo -de momento- el insulto, despreciable, de Arturo Pérez Reverte (y eso que es de derechas) contra Moratinos ( y eso que es de izquierdas) a cuenta de las lágrimas que dejó caer en su relevo como ministro: “Se es un mierda cuando uno demuestra públicamente que no sabe irse. De ministro o de lo que sea. Moratinos adornó su retirada con un lagrimeo inapropiado. A la política y a los ministerios se va llorado de casa. Luego Moratinos, gimoteando en público, se fue como un perfecto mierda“. Pero Moratinos es hombre y no parece necesario defenderle . Habría que haber visto a los de siempre como se habrían puesto si esos comentarios se hubieran dirigido, por ejemplo, a Bea Corredor o a Bibi Aído.

Y lo que tampoco entiendo es que los mismos que se indignan hasta lo cansino ante insultos individuales, especialmente si son a mujeres y casi sólo si son de las suyas, no reaccionen apenas ante imprecaciones colectivas como la archiconocida de Pedro Castro contra los votantes del PP (“No entiendo que haya tanto tonto de los cojones que aún vote al PP”). O contra el gravísimo insulto que protagonizó hace meses el concejal de ICV-IU de Torredembarra (Tarragona), Lluís Suñé, contra los extremeños, cuando publicó una supuesta campaña de apadrinamiento internacional bajo el lema “Apadrina a un niño extremeño por 1.000 euros al mes”, acompañada de una fotografía de dos niños semidesnudos y sucios con el título “Extremadura needs you“. Hasta donde yo se, pocas protestas hubo si exceptuamos las de la Junta de Extremadura. Claro que estos personajes son del PSOE (Castro) o socios del PSOE (Suñé).

Tampoco levantaron demasiado polvo en su momento algunos insultos de Felipe González, como el que dirigió a los periodistas cuando empezaron a sacarle los trapos sucios: «gusanos goebbelianos», les llamó. O cuando dijo que “Aznar y Anguita son la misma mierda”. Ni los de Alfonso Guerra, que adornaba sus insultos con cierto tamiz histórico. Recordemos su “Soledad Becerril es Carlos II vestido de Mariquita Pérez”, o el que aplicó a Suárez: «Suárez entraría en el Parlamentro a la grupa de su caballo como Pavía», aunque luego cayó en la vulgaridad, aún con cierto gracejo, al llamar a Tierno Galván víbora con cataratas”, a Verstrinje  “nazi estúpido” y a Galeote cojo inútil”. Y más tarde, ya en la pura ofensa, se descolgaba con flores como estas: «Aquí en el Congreso todos somos decentes, salvo dos: Carrillo, que es un asesino y Roca, que puede vender dos o tres veces diarias a su madre y que, además, nunca se sabrá si está en posición de comprador o vendedor». Poca gente –y ninguno de los suyos- le criticó.

Ya cansa el insulto zafio y se echa de menos -en todo caso- el insulto inteligente o gracioso. Porque hasta para insultar, en política, tiene que haber cierta categoría. Enredando sobre el arte del improperio, descubro esta frase sobre el insulto político que me parece muy acertada:
“Si son inevitables, sería bueno que no se prodigasen y que alcanzaran, al menos, alguna categoría intelectual”

Recomiendo a los políticos que vuelvan a los orígenes y que no caigan en la zafiedad. Y les sugiero que, para documentarse, echen un vistazo a cualquiera de las interesantes obras literarias sobre el asunto. De la página de J. A. Millán extraigo algunas sugerencias, como el Diccionario Secreto, de Cela, el Diccionario de Expresiones Malsonantes de Jaime Martín, el Diccionario de Español Equívoco, de Criado del Val o, finalmente, el Inventario General de Insultos, de Pancracio Cerdán. Aunque, si quieren epatar, quizá prefieran leer El Arte de Insultar, de Schopenhauer. Seguramente mejorarán, si no su léxico, al menos su estilo.
Pero ya que estamos en el insulto político, como subgénero del insulto en general, pueden preferir documentarse, para conocer la historia más reciente, echando un vistazo a El Nom del Porc de Albert Om y dedicado precisamente a Alfonso Guerra (no confundir con la obra homónima de Pablo Tussel). Según el glosador del libro, el lector se queda con la sensación de que la clase política tiene una nada desdeñable habilidad verbal para ofender al contrincante, aunque tal vez, como dijo el inevitable Alfonso Guerra, “Yo no insulto, analizo“.

Pero esto ya no es así. Ya no hay habilidad en la ofensa, tan sólo torpeza.


Y ¿qué música pongo a esto? No creáis que es fácil encontrar música para cada tema. Me tengo que estrujar el coco y, cuando el él no encuentro nada, busco tangos en esta “biblioteca Universal” que es la red. Y los tangos hablan de todo. Os dejo con “Bronca”, de Oswaldo Pugliese y Alfredo Belusi. Fijaos en esta estrofa, como le viene de bien al torpe del alcalde León.


Lo cortés pasó de moda,
no hay modales con las damas,
ya no se respetan canas
ni las leyes ni el poder


Por seguir a mi conciencia
estoy bien en la palmera,
sin un mango en la cartera
y con fama de chabón.
Esta es la época moderna
donde triunfa el delincuente,
y el que quiere ser decente
es del tiempo de Colón.
Lo cortés pasó de moda,
no hay modales con las damas,
ya no se respetan canas
ni las leyes ni el poder.
La decencia la tiraron
en el tacho ‘e la basura
y el amor a la cultura
todo es grupo, puro bluff.
¿Qué pasa en este país,
qué pasa, mi Dios,
que nos venimos tan abajo?
¡qué tapa que nos metió
el año sesenta y dos!
¿Qué pasa?
¿Qué signo infernal
¿Qué signo infernal
lo arrastra al dolor?
Ya ni entre hermanos se entienden
en esta gran confusión…
Que si falta la guita…
Que si no hay más lealtad…
¿Y nuestra conciencia,
no vale eso más?
Refundir a quien se pueda
es la última consigna
y ninguno se resigna
a quedarse sin chapar…
Se trafica con las drogas,
la vivienda, el contrabando.
Todos ladran por el mando,
nadie quiere laburar.
Los muleros van en coche
Satanás está de farra
y detrás de la fanfarra
salta y baila el arlequín…
¡Es la hora del asalto!
¡Métanle que son pasteles!
Y así queman los laureles
que supimos conseguir.

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  1. Joselito
    26 octubre, 2010 en 9:15 PM

    Jaime, da gusto leerte. QUÉ MESURA EN TU ANÁLISIS Y EN TUS COMENTARIOS. Por qué será tan difícil que los que están tan expuestos por la cosa pública no hagan algo parecido… la verdad es que, oyéndolos y leyendo sus declaraciones, se entiende perfectamente el porqué en las encuestas cada vez salen pero valorados.

    Un fuerte abrazo,

    • 27 octubre, 2010 en 10:30 PM

      Joselito, gracias por esas palabras…… bastante excesivas, por cierto.
      Un abrazo fuerte

  2. Rocío
    26 octubre, 2010 en 11:58 PM

    Jaime! Me encantó! Muy bueno! Si es que… estos políticos de “piii” no saben ni insultarse! Como tu bien dices, fallta hasta clase e inteligencia en el insulto. Aunque esto es señal de eso, de que son unos incultos y “don nadies” que nos van colocando ahí a la fuerza, por pelotas, come m…a o vete tu a saber a la bajeza que serán capaces de recurrir para llegar al poder!
    Enhorabuena de nuevo!

    • 27 octubre, 2010 en 10:40 PM

      Hola Rocío!!!!
      Se te echaba de menos después de lo activa que estuviste “en” Andalucía.
      Juegan su juego, aunque los haya cultos y notables. Y su juego es el corto plazo, el de las próximas elecciones (que siempre las hay), el que creen que les mantiene o hace llegar al poder.
      Pero yo creo que los electores se van dando cuenta de ese juego no es el suyo y, excepto los de la “clac” de cada uno, van tomando nota. Lo malo es que su única arma es el voto. Escasa arma para contrarrestar a los felones. Hace mucho tiempo que en España no se vota “por” sino “contra”, y eso no es suficiente.
      Muchas gracias…y no te vayas por tanto tiempo….

  3. corsario
    27 octubre, 2010 en 12:23 AM

    Hacia falta un “Winston Churchill” ese si que insultaba bien,insultos finos, desprecios elaborados, con estilo, no estos zafios ¡¡

    El más gracioso que todos conocemos el que le dijo a Lady Astor :

    Ella decía de Churchill: ” Si fuera usted mi marido, endulzaría su café con veneno”…Él ni corto ni perezoso le replicó: “Nancy, si yo fuera su marido, ¡me lo bebería!”.

    Saludos

    • 27 octubre, 2010 en 10:51 PM

      “Curchills”, como “Lincons” hay pocos, muy pocos. Creo que además fue nobel de literatura.
      ¡A ver si nos toca uno alguna vez!
      Abrazos

  4. Cosimo Piovasco Di Rondò
    27 octubre, 2010 en 3:09 PM

    O Quevedo!

    Los políticos -especialmente algunos- andan a la gresca en los medios como si de una corrala se tratara y es lamentable, pero lo peor es que a los partidistas les gusta, y los políticos lo utilizan para servir de arenga y titular, sin darse cuenta de la irresponsabilidad que ello supone porque trasladan la gresca a la calle. Sospecho que al igual que en un año de juego de ruleta el número 7 sale tantas veces como el 31, los políticos de uno y otro bando tienden a insultar por igual, les falta elegancia y estilo. Por cierto, el comentario de Sánchez Dragó ha sido de meterse los dedos y vomitarle encima.

    Al leer el título de tu comentario me han entrado unas enormes ganas de releer “Boquitas pintadas” que el argentino Manuel Puig escribió a finales de los años 60. Recuerdo una lectura deliciosa, una parodia del folletín o telenovela popular con cierto trasfondo literario (una vuelta de tuerca a la cultura popular). Muy divertido.

    Abrazos,

    Cosimo

    • 27 octubre, 2010 en 11:11 PM

      Toy de acuerdo con lo que dices Cosimo.
      Hoy he leido lo de Dragó (curiosamente sólo en el País, el Mundo no lo refiere) y es denigrante; para él y para quien le defienda con la sobada y abusada “libertad de expresión”. No estoy contra ella, desde luego, pero me jode que la usen para cubrir toda clase de gilipolleces. Dragó se ha superado a sí mismo, la vanidad le devora; y es una pena, porque su época de Gargoris y Habidis (lo último que -aunque no terminé- le leí) era digna. Hoy es un bufón al que le pagan por decir bufonadas.
      Pensé en Boquitas Pintadas como título, pero solo hubiera cubierto “los morritos”; por esó lo completé con la bocaza del alcalde.
      Un abrazo

  5. Belén
    27 octubre, 2010 en 3:51 PM

    Corsario, lo que dices me recuerda a un documental que vi hace mucho tiempo en el que se decía que una de las reinas de la cosmética durante los años 30 e incluso 50 (no recuerdo si fué Elizabeth Arden o Estée Lauder) hizo un comentario ofensivo dirigido a uno de sus competidores y éste le respondió jocosamente sacando un perfume a la venta con el nombre del “insulto” o de la ofensa que ésta había dirigido contra él.Es una lástima que mi memoria de pez no me permita recordar el nombre de la señora, ni el del competidor, ni el del perfume, porque me pareció increiblemente divertido.

    Arturo Pérez Reverte cree que está por encima del bien y del mal.La soberbia le puede.

    Y respecto a Sánchez Dragó, sus comentarios han sido de lo más perverso y repugnante.

    Un abrazo.

  6. 27 octubre, 2010 en 6:10 PM

    Estoy de acuerdo contigo, Jaime, aunque no debe servir de precedente, nuestros políticos rezuman, los de uno y otro lado, zafiedad.
    Pero si hay algo que me repugna tanto como la zafiedad es el “lenguaje políticamente correcto”; me parece una tropelía contra el verdadero lenguaje, el que se habla en las calles, en los salones y en las bibliotecas, por el pueblo llano o por las élites culturales.
    Introduzcamos pues un punto de polémica, que es lo que me divierte. Ya sabéis que soy polemista nato.
    Dejémonos de monsergas, “al pan, pan y al vino, vino”.
    Dejemos de llamar “machismo” a la estulticia y “progresismo” a la intransigencia, el agit-pro y el radicalismo intolerante.
    ¿De verdad tiene importancia que el alcalde de Valladolid haya hecho comentarios ordinarios a cerca del aspecto físico de la espesa, inculta y radical Ministra Pajín?
    ¿De verdad puede permitirse el lujo la Ministra Sinde, en un arrebato “bibianista” de feminismo, de negarse a saludar al Alcalde de Valladolid por sus declaraciones “machistas” referentes a su colega de gabinete Leire Pajín?
    Miren Vdes. se puede ser un ordinario y pese a ello ser un representante nombrado en elecciones por el pueblo soberano, a quien hay que respetar institucionalmente por su representatividad, o una ministra, designada por dedazo por el Presidente del Gobierno, vendida a la SGAE de los de la ceja, arrebatada de feminismo radical, intolerante y excluyente, como es la Sinde, que siempre me recuerda a “Sindéresis” —capacidad natural para juzgar rectamente— de la que la ministra carece evidentemente.
    ¿Acaso no es comentario del regidor equiparable a los desafortunados de Blanco a cerca del “plumero” de Rajoy, o de Rubalcaba a cerca de la “genética machista” del PP?
    ¿Y a quien le importa realmente las estupideces de los políticos?
    Estoy absolutamente de acuerdo con Pérez Reverte en sus descalificaciones hacia “Lloratinos”.
    ¿De verdad es presentable el llanto reiterado del exministro en su escaño del banco azul y en la toma de posesión de su sucesora?
    ¿Es más progresista y feminista el hombre que se deshace en lágrimas ante su caída que el que pueda mostrar despecho, firmeza o incluso enfado en tal situación?
    ¿Habremos de llegar a la conclusión de que Boabdil era un gran Rey por el hecho de sus llantos, recriminados por su “machista” madre cuando le espetó aquello de “llora como mujer por lo que no supiste defender como hombre”?
    O tal vez ¿reconocer el gesto poco higiénico de la Reyna Ysabel por no cambiarse la camiseta hasta la caída de Granada en gesto de solidaridad con sus sufridas tropas, como muestra de comportamiento ejemplarizante de la igualdad de géneros?
    Desde luego “Lloratinos” es más Boabdil que Ysabel, es decir, que tal y como ha dicho reverte “no ha tenido cojones ni en el momento de irse”.
    George Orwell, ya anticipó en 1949 la perversión del lenguaje al hablar de la neolengua impuesta por el Gran Hermano en su novela “1984”, es decir, aquella lengua impuesta por el Partido Ingsoc para dominar el pensamiento de los miembros del Partido y la población y hacer así inviables otras formas de pensamiento contrarias a los principios de aquel. Lo que en el libro se conoce como crimen del pensamiento, o crimental.
    Es decir lo que le gustaría imponer a la Sociedad a ese “progresismo dogmático e intolerante” que conforma la “secta” que tiene secuestrada al PSOE, hoy encabezada por el todopoderoso Vicepresidente “Rubalché”.

    • 28 octubre, 2010 en 11:29 AM

      ¡¡Bravo Jesús!!
      Esta es tu esencia. Hacía tiempo que no te oía referirte a tus queridos “progresistas dogmáticos e intolerantes” (siempre me gustó esta definición). La verdad es que a tu comentario a “Sonrisas y Lágrimas” (“jajaja, todos ellos, jajaja”) le faltaba un pelín de elaboración, aunque rebosaba síntesis.
      Y tu fina ironía “estoy de acuerdo contigo, Jaime”, para luego rebatir todo. Me gusta.
      No se como se puede responder a tu comentario sin ser excesivamente prolijo. Anticiparé que también estoy en muchas cosas de acuerdo, pero no en todo. Trataré de sintetizar:
      Me repugna, como a tí, el lenguaje (y la actitud) políticamente correcto. En su servicio se dicen muchas tonterias y mentiras. Es necesario combatir el machismo y promover el feminismo, pero en sus conceptos esenciales (y tengo que decir que algunos detalles, aunque no lo parezcan, son esenciales). Lo que pasa, y ahí hay acuerdo, es que muchos hacen batalla por detalles estúpidos, entre ellos -ya se ha hablado aquí- el desdoblamiento del lenguaje, los “agentes-comisarios- de igualdad, etc. Pero si nadie hubiera luchado por la igualdad antes de ahora, el mundo seguiría siendo en esto terriblemente injusto. El otro día, en “The Señorita”, hablé de Lily Alvarez y de su feminismo. Volveré a escribir sobre ella -tengo su vida en sus papeles que han llegado transitoriamente a mis manos- y verás algunas cosas interesantes.
      Pero lo del alcalde no es, en mi opinión, lenguaje de la calle. O, si lo prefieres, ese “lenguaje de la calle” no puede ser utilizado por un político en unas declaraciones públicas. Eso no es al pan pan y al vino vino; eso es una estupidez además de una extraordinaria falta de educación, de estilo y de inteligencia.
      Lo de Sinde, igual que las declaraciones de Rubalché y de Blanco, me parece impresentable. No puedes responder a los insultos ni con insultos ni con desplantes a la ciudad de Valladolid por mucho que su alcalde sea un estúpido. Un “ordinario” puede ser elegido representante electo, pero yo no admito lo contrario: un representante del pueblo no puede -no debe- comportarse como un ordinario que desprecia a contrarios y a electores. Hace no mucho lei que una payasa de la tele conseguiría más votos, si se presentara, que IU. Sería -como la famosa Cicciolina- representante del pueblo soberano, pero sería triste, muy triste. Pues con éste, algo parecido.
      Lo de Blanco, Rubalcaba y Castro, ya lo comenté. Declaraciones basura.
      Y Reverté, se ha pasado; está, como Dragó, ensoberbecido. El llanto no tiene nada que ver con machismo, feminismo, progresía, hombre o mujer. Es cuestión de que las emociones afecten más o menos a las glándulas de secrción lagrimal. Como pueden -las emociones- afectar más o menos a la pigmentación de la piel del rostro y hacer que uno se ruborice más o menos. O que la ira le ponga más o menos amarillo o pálido. Te lo dice uno que se precia de hombre, en el sentido no machista del término- y que no puede evitar la lágrima en casi todas las películas en las que hay gestos de dignidad, de amor, de valentía, de sacrificio o de cualquier emoción intensa. O cuando lee poesía de esa que duele y que pincha, como dice Cosimo. El llanto es presentable, desde luego; y es muy digno.
      Ni Boabdil lloró ni Isabel mantuvo tanto tiempo como dicen sus sucia camisa. Son licencias hirtóricas y, aunque no lo sean, no vienen demasiado a cuento para justificar o no la lágrima de Moratinos.
      Orwell era un futurista. Lo del Neolenguaje es cierto, al menos traido como ejemplo, pero me preocupa más, ahora que hablamos de crisis de gobierno y de reorganizaciones ministeriales, que instauren el Ministerio de la Verdad. Ese si que sería terrible.
      Ab razos y gracias por tu comentario. No fui capaz de sintetizar mi respuesta

    • Cosimo Piovasco Di Rondò
      28 octubre, 2010 en 1:03 PM

      Je-sús!
      Abrazos,
      Cósimo

  7. Belén
    27 octubre, 2010 en 7:17 PM

    No tengo intención de defender a Moratinos porque pienso que su comportamiento fue simplemente humano, ni mejor, ni peor, independiéntemente del desempeño de su tarea a lo largo del tiempo.

    Sigo pensando que a A. P. Reverte, “se le va la pinza”, dicho en “lenguaje taleguero”.Lo dice alguien que de vez en cuando lee sus artículos.

    Por otro lado, decir que se es “de izquierdas” o “de derechas” no me parece correcto, somos seres individuales, con criterio propio, de tal forma que se puede ser más o menos afín a una ideología, pero no “de”.

    ¿Nunca has llorado, Jesús?

    Abrazos.

    • 27 octubre, 2010 en 8:26 PM

      He llorado muchas veces, Belen, pero por motivos que lo justificaban. La muerte, la enfermedad o la marcha de un ser querido… pero no cuando me han cesado de un cargo o me han ninguneado como le ha sucedido a Moratinos.
      Por cierto, mi crítica va de la izquierda a la derecha y viceversa. El “lenguaje políticamente correcto” lo utilizan todos.
      En cualquier caso creo que ser de derechas o de izquierdas tiene mayor trascendencia que ser del Madrid o del Atlético.

      Un abrazo

      • Belén
        27 octubre, 2010 en 8:57 PM

        Pido disculpas por la pregunta impertinente, era obvio que la respuesta era afirmativa, alguien que escribe de esa manera no puede ser insensible a los acontecimientos del devenir de la vida.Pero no creo que Moratinos llorase simplemente por el cese, sino por los pequeños recorridos que uno hace por la mente de todo lo que ha traído consigo el paso por un determinado “lugar” (amigos, etc…).

        Gracias por compartir tus conocimientos con los demás invirtiendo tu tiempo, suelo prestar mucha atención a ellos, tanto en tu blog, como en el de Jaime.

        ¡Sois dos minas de sabiduría!

        Un abrazo.

    • 28 octubre, 2010 en 11:39 AM

      Belén, no se trata de defender a Moratinos, sino de enjuiciar a Reverté por lo que ha dicho. Y estoy de acuerdocontigo, se le va la pinza.
      Algún día tendremos que debatir el significado, hoy de ser de izquierdas, derechas, conservador o progresista. Tema para que lo inicie Jesús.
      Y las ideologías ya están trasnochadas, al menos en la política. Ya solo existe capacidad de gestión y, en todo caso, interés por seguir en el cargo o por conseguirlo.
      Besos
      ¿Será machista despedirse de los hombres con “abrazos” y de las damas con “besos”?

      • Belén
        28 octubre, 2010 en 11:56 AM

        ¡Jaime!El hecho de que las ideologías estén trasnochadas es otra de las razones que me llevaba a pensar que ya no se es “de izquierdas o de derechas”.Ayer “no me quise liar”, no encontraba las palabras ni la forma de unirlo.

        Os dejo dos enlaces realmente importantes y relacionados entre si por lo que habrá supuesto para los que están en apuros que Valeriano Gómez se “desdiga”.

        http://www.abc.es/20100605/sociedad-sociedad/millon-pobres-crisis-20100605.html

        http://www.cincodias.com/articulo/economia/Gobierno-prorrogara-meses-ayuda-426-euros-parados-ingresos/20101027cdscdseco_23/cdseco/

        A mi me da exactamente igual que alguien se despida con “abrazos” o con “besos”, me fijo en el tono afectuoso, no en los matices, así que, lo agradezco igualmente.

        ¡Un abrazo enorme!

      • 28 octubre, 2010 en 5:04 PM

        Belén, lo de los besos y abrazos y el machismo era broma….
        Y estoy de acuerdo en que prorroguen la medida siempre que controlen los posibles abusos. Hay tantos sitios donde ahorrar….
        Besos y abrazos

  8. corsario
    27 octubre, 2010 en 9:22 PM

    Reverte y Sanchez Dragó parecen tener patente de corso, como yo, pero como dice Belen “se les va la pinza” con frecuencia. SD me resulta bastante repugnante y repelente, presumiendo siempre de sus habilidades con el “amor tántrico” y demás artes amatorios orientales, estoy de acuerdo.

    Intenté leer un libro de Reverte, Trafalgar, y lo tuve que dejar por “bodrio”, no entiendo lo de “académico de la lengua”, no tiene categoría.

    La verdad es que Moratinos es un poco patético pero no por el llanto, que como la risa, es una forma de manifestarse muy respetable, hay personas que tienen el lacrimal más flojete, hmmm es un poco “blandengue”, blandi-blu diría yo, moco de elefante le llaman ahora.

    Jaime la foto de Pajín luciendo morritos “sin segundas..” muy buena, me hizo gracia, está mona ella ¡

    Saludos
    Corsario

    • 28 octubre, 2010 en 5:10 PM

      Y yo (de acuerdo)
      De APR he leido mucho. Tuvo una época muy buena (o que a mi me gustó) con El Maestro de Esgrima, La Tabla de Flandes o el Club Dumas. Aflojó (solo fui capaz de leer una) con Alatriste. Me divirtieron (estaban muy bien relatadas) La Reina del Sur y la Carta Esférica. No fui capaz de terminar el Pintor de Batallas. Trafalgar tenía una parte buena: la descripción de la batalla. Pero todo el diálogo, especialmente el tono chabacano-castizo que ponía en boca de los franceses quitaba calidad al libro. El último que he leido es el Asedio; me ha costado mucho acabarlo.
      La foto era muy apropiada al caso. Es más facil encontrar fotos que música.
      Abrazos

  9. 28 octubre, 2010 en 4:08 PM

    Gracias Jaime, hoy he sido yo quien ha despertado la “bestia” polemista que llevas dentro.

    En el fondo hay más acuerdo que desacuerdo matizado por cuestiones de forma.

    Las claves de mi constestación coinciden con las tuyas.

    1.- Horror hacia la zafiedad
    2.- Horror hacia la “correccion política”
    3.- Ineptirud de nuestros políticos, de todos ellos.
    5.- un poco de cachondeo en torno al feminismo militantes por sus exageraciones (Por cierto el PSOE quiere que se controlen los juegos de los niños en los patios de los colegios para evitar que sean sexistas)

    En lo que si que no estoy de acuerdo es en que las ideologías no sean importantes y solo lo sea la capacidad de gestión, pues creo, comno otros muchos, que esa capacidad viene condicionada por los errores o aciertos de las ideologías que se tengan.

    Así, la economía marxista fracasó por aplicar los principios económicos marxistas de planificación y eliminación de la propiedad privada, al igual que la economía de mercado ha fallado por la falta de control de los excesos de sus players, que correspondía al estado, y el deseo de este de intervenir en el mercado no como garante sino como manipulador del mismo para la consecución de objetivos políticos.

    Al final todo es una pescadilla que se muerde la cola.

    El poder controlando el mercado y la economía, en aras a sus fines, lo que lleva al fracaso de los mismos ciclos económicos. Pero esto si que sería largo, o sea que solo lo apunto.

    Besos a “Todos y Todas” Las muestras de afecto no son ni machistas ni feministyas, aunque algunos un pelín estrechos las consideren “politicamente incorrectas”

    Con especial recuerdo a Dirondó

    Jesús

    • 28 octubre, 2010 en 5:18 PM

      Seguro que hay más acuerdo. Dos buenas personas no pueden tener grandes desacuerdos en lo esencial.
      Lo de los juguetes de los niños es un disparate. Una cosa es dirigir sus actitudes y otra muy distinta torcer sus tendencias naturales. Lo que ayer oí es que iban a prohibir las muñecas; supongo que la noticia estaba tergiversada para provocar. Alguien me acaba de contar que hieron un experimento con chimpancés. Le dejaron en la jaula muñecas y cacharros con ruedas. Las hembras se inclinaban a las muñecas, supongo que por instinto maternal, que es bastante femenino. Los machos iban a los juguetes con ruedas y también cogían las muñecas, pero para usarlas como cachiporras entre ellos.
      Ojo!! yo no he dicho que las ideologías no sean importantes. He dicho que están trasnochadas, que ya no generan impulso político; que las usan como todo, como los machos de chimpancé usan las muñecas: para darse guantazos con ellas entre unos y otros.
      Un abrazo

  10. 28 octubre, 2010 en 11:42 PM

    Recojo el guante. No estoy de acuerdo con la¡que “las ideologías estan superadas”, me recuerdas a Gonzalo fernandez de la Mora y su ensayo “El crepusculo de las ideologías” de 1965.
    La ideologías existen y tienen una fuerza imparable, son la ordenación sistemática del pensamiento que moviliza a los grupos sociales.

    Yo tambien os recomiendo dos lecturas

    http://reflexionesheteroclitas.blogspot.com/2010/10/liberalismo.html

    y

    http://reflexionesheteroclitas.blogspot.com/2010/09/porque-soy-antimarxista.html.

    Besos a todos y todas, yo tampoco pienso que las muestras de afecto sean machistas o feministas, aunque algún mal pensado o estrecho de miras las considere, salvo en la intimidad, incorrectas politicamente.

    • 29 octubre, 2010 en 12:36 AM

      Y dale, Jesús. Que yo no he dicho que no sean importantes ni que estén superadas. Mira mi contestación a tu anterior comentario (transcribo):
      Ojo!! yo no he dicho que las ideologías no sean importantes. He dicho que están trasnochadas, que ya no generan impulso político; que las usan como todo, como los machos de chimpancé usan las muñecas: para darse guantazos con ellas entre unos y otros.

      Naturalmente que son importantes, por eso destaco el hecho de que, para nuestros políticos, no parecen serlo.
      Pero, de cualquier manera, concédeme -y critícamelo- que son menos importantes políticamente que en los tiempos de las revoluciones industriales y sociales. Porque (a) las sociedades (las nuestras), están más desarrolladas socialmente, (b) la economía está globalizada y ningún país es independiente económicamente y (c) porque los partidos políticos que se alternan en el poder tienen menos diferencias ideológicas que en el pasado. Hoy, los drivers son los nacionalismos y, en todo caso, las concepciones más laicas o más cristianas.
      Abrazos

  11. Cosimo Piovasco Di Rondò
    29 octubre, 2010 en 10:43 AM

    Interesante debate el de las ideologías, igual el brother se lo apunta para una entrada independiente al blog.

    Yo creo que las ideologías siguen muy presentes, tanto en los planteamientos individuales de cada cual, como en los políticos que las usan de cebo en sus caladeros.

    Por simplificar, detrás de las siglas PSOE o PP existe un núcleo duro y amplio de votantes que, aún desencantados con la forma de hacer política, tienen una textura -en su forma de concebir las reglas sociales y morales (permitidme la generalización)- que los diferencia bastante de los otros. Tendemos a identificar la política con la gestión económica y aunque es evidente su peso, no es eso lo único que mueve a los votantes. Si así fuera, el trasvase de votos entre los dos principales partidos sería mayor pues no parece que tenga mucho sentido pensar que necesariamente los políticos conservadores gestionan mejor los dineros que los socialdemócratas.

    Pero sí es cierto que desde el final de la IIGM y la puesta en práctica del estado social de derecho, las posiciones tradicionalmente defendidas por los movimientos de izquierdas (con evidentes logros sociales) han ido calando en los partidos más conservadores que las han hecho suyas. Inversamente, los partidos mayoritarios de izquierdas (socialistas) han ido abandonando paulatinamente las concepciones marxistas y asumiendo como propia la economía del libre mercado. En otras palabras, la brecha ideológica que existía hace 50 o 60 años se ha ido cerrando y ahora las diferencias son menos evidentes, pero tampoco diría yo que son de simple matiz. Ambas partes han tendido al centro, pero sin perder el rasgo esencial de identidad que conforma sus respectivas ideologías. Bajando a la tierra, a poco que uno profundice en las relaciones sociales, es fácil intuir la ideología de tal o cual persona y su asociación con la política.

    El estado del bienestar (en países del mundo occidental) ha contribuido decisivamente a aproximar posiciones. Pero desde la caída del muro, ese estado del bienestar se está resintiendo cada vez más y me da la impresión de que la tendencia al “centro” a la que hemos asistido en las cuatro o cinco últimas décadas puede invertirse. De hecho vemos cómo van floreciendo partidos con ideologías más radicales por uno y otro lado (grupos más radicales de izquierdas, partidos de ultraderecha, movimientos neocons) que ganan
    adeptos entres los más descontentos de cada lado. Pienso yo, no sé, que con la crisis del estado de bienestar quizá asistamos en las próximas décadas a un reflorecimiento de las “ideologías” en el sentido más tradicional. Veremos. Y no se yo si eso es bueno o malo.

    Perdón por la extensión, no estaba previsto.

    Abrazos,

    Cósimo Piovasco di Rondó

    • 29 octubre, 2010 en 10:42 PM

      Buffff!!
      Vaya comentario…..
      A lo mejor hago una entrada, pero la semana que viene, y aprovecho para enlazar con las cosas que dices que, al final, no son muy distintas (aunque si más elaboradas) que las que apuntaba en mi último breve comentario.
      Y sigo pensando que las ideologías están descafeinadas (quizá mejor este término que el que utilicé de “trasnochadas”). En cuanto a los electores, no creo que sean fieles a sus partidos por la ideología que presumen en los representantes a quienes votan. A menos por la actual: viven de ideologías históricas. El trasvase de votos entre una u otra opción mayoritaria es escaso seguramente porque, como el debate electoral consiste en la critica e insulto del otro, más que en la defensa de los valores propios, los votantes tienden a interiorizar la animadversión hacia el partido que no es el suyo. Si hicieran un estudio EGM de lectura de diarios y audiencia de medios, seguramente se detectaría que el votante (nucleo duro) del PP jamás -o muy poco- lee el País o escucha SER, Cuatro o Sexta. Y, viceversa con el otro sector de electores y los medios derechones, Mundo, Intereconomía, COPE,…
      Y si hacen un estudio similar en relación con los programas de cada partido, que es dónde más o menos pueden exponer su ideología. ni unos ni otros habrán leido jamas el programa electoral de su propio partido.
      En fin, yo creo que quizá con palabras o explicaciones diferentes, tenemos un nucleo de acuerdo muy amplio.
      Me voy unos días y os dejo descansar.
      Un abrazo

  12. Fabrizio Conde de Salina
    1 noviembre, 2010 en 1:14 AM

    El fundamento marxista o liberal de las posiciones ideológicas de los partidos conservadores y progresistas es de mayor calado de lo que pudiera pensarse.
    Y en cuanto a que los socialdemocratas administran igual que los liberales no puede aceptarse. Quien piensa que todo es de todos cuida los caudales públicos con menos esmero que quien piensa que admninistra lo de los demás. Es cuestión de ética.
    Y efectivamente es tema muy discutible.

    Fabrizio, Conde de salina

  13. Fabrizio Corbera de Salina
    2 noviembre, 2010 en 4:10 PM

    Veo que su Blog es muy selecto ¿Solo cabe su circulo íntimo?
    Me gutaría opinar dentro del mismo
    Veo que en él se dicen cosas de interés y añadiría alguna apostilla.
    En mi último comentario decía algo que Vd no ha publicado, tan leve como afirmar que los socialistas creen que lo que adminsitran es de todos y lo tratan peor que los liberales que saben que administran bienes que no les pertenecen y que por tanto aquellos son siempre peores administradores que estos. Cuestión de ética, añadía.

    Saludos

    El Principe de Salina

    • 2 noviembre, 2010 en 4:44 PM

      Hola Fabricio,
      Gracias por entrar en el blog y por molestarte en comentar. Con este, contesto a tus dos comentarios. Disculpa que no haya aprobado el primero antes de hoy, pero he estado unos días fuera de red. El blog se ha resentido en número de lectores pero, a cambio, el autor ha adquirido nuevas energías, conocido a nueva gente y ganado nuevas experiencias. El balance es positivo.
      Solo “desautorizo” los comentarios que puedan ser ofensivos o hirientes contra otros lectores y, desde luego, los tuyos no lo son. No es un blog “selecto” aunque sus lectores sean, aún, escasos por falta de difusión.
      Tu comentario es acertado, pero identificar los fundamentos marxistas con los movimientos progresistas y los liberales con los conservadores yo no lo suscribiría tan tajantemente.
      Ni tampoco diría yo que los socialdemócratas piensen “que todo es de todos”, al contrario que los liberales que “administran lo de los demás” y por tanto gestionan los recursos -peor o mejor- según esas creencias. Hoy, más bien, muchos políticos -sea cual sea su ideología- piensan que lo de los demás es en bastante medida de ellos mismos; y así nos va.
      De cualquier modo, el debate que se ha planteado sobre esta entrada (que de un título tan vulgar como “Boquitas y Bocazas” ha derivado en un cruce de opiniones interesante, no iba tanto -al menos no era esa mi intención- hacia un análisis filosófico o teórico de las ideologías, sino más bien a la importancia de las ideologías en el hacer de nuestros gobernantes. Y era mi posición que estos andan bastante huérfanos de aquellas y que se mueven más por modelos de gestión a corto plazo y por interés electoral -y personal- a corto, medio y largo plazo.
      Es interesante, a estos efectos, observar los guiños y los quiebros del amigo Montilla.
      De todas maneras, ¿no coincidimos tu y yo a principios de los sesenta, quizá en el 63, en Zaragoza?
      Me gusta que este blog sea seguido por notables de la aristocracia italiana. Al fin y al cabo, parte de mi familia procede de allí.
      Un abrazo

  14. 2 noviembre, 2010 en 10:01 PM

    Caramba Jaime:

    Cada vez tienes seguidores más interesantes, desde Cósimo que no se va por las ramas aunque viva en ellas, hasta el propio “Gatopardo”, paradigma del antiguo régimen venido a menos e inalterable en sus convicciones. No se si me divierte más hacer pandi con el transgresor Corsario, aunque está muy en mi línea lo de que la izquierda se cree que lo que administra es de todos -y por tanto más suyo que de nadie- y los liberales que es de los demás, Lo suscribo Sr. Principe

    • 3 noviembre, 2010 en 12:44 AM

      Si, Jesús, el blog está adquiriendo tono gracias a sus lectores y, sobre todo a la media docena de “comentaristas” incondicionales.
      Tu necesitas que te den “caña” para repartir “estopa” y esto ayuda.
      Un abrazo

  15. Fabrizio Corbera de Salina
    2 noviembre, 2010 en 10:17 PM

    Lo siento D. Jaime, en 1963 yo rendia mis servicios a la patria en una unidad artillera en Melilla. En cualquier caso repito lo que ya he comentado en algún momento pasado: “Es necesario que todo cambie para que todo siga igual”. Tal vez incluso las ideologías.

    Saludos

    El Principe de Salina

    • 3 noviembre, 2010 en 12:54 AM

      Pero Príncipe, si mal no recuerdo el día en que coincidimos en Zaragoza* (confirmo que no fue en el 63, sino en el 64), esa frase la dijo Tancredi, también allí presente. Lo que yo escuché del Príncipe fue algo así como:
      “Y después será distinto, pero aún peor. Nosotros fuimos los gatopardos, los leones; los que nos sustituyan serán los chacales y borregos, y todos: gatopardos, leones, chacales y borregos seguiremos creyéndonos la sal de la tierra”
      Un abrazo

      * Allí estaba yo, embobado a mis 15 años, en el cine Rex, junto a mi colegio.

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