Inicio > CULTURA > POESÍAS INÉDITAS (4)

POESÍAS INÉDITAS (4)

De nuevo he conseguido licencia de mi querida poetisa inédita y anónima (¿dije alguna vez que fuera poetisa?) para publicar en este blog algunos de sus poemas cortos.

Hacía tiempo que no publicaba su poesía, desde el 22 de mayo; las anteriores fueron 24 de abril y 9 de mayo por si alguien quiere volver a leerlas. No se puede dejar pasar tanto tiempo, pero la dinámica social y política -que inspiran pero terminan aburriendo-  y mi falta de habilidad para lograr el permiso de la autora han sido las culpables.

Espero que os gusten. Hoy no hay música; la poesía, leída o escuchada; pero sin otra interferencia que la respiración del lector.

 

Después de tantos años

Después de tantos años

El volver a escribir….

Y saber que lo hago

Ya tan falta de tiempo.



Es como un laberinto

Que enturbia las palabras

Y salen tan livianas

Tan faltas de sentido


Que no sé si pensar

            Que ya no vivo.


 

 

Lo que perdura

 Lo que perdura es

                        Ese saber de algo

Ese conocimiento

                        De las cosas inútiles

El amor que tuvimos

                        La alegría de ser

El dolor que arañaba

                        El sol bajo los pies

Lo que perdura, acaso,

                        Es la sed de saber

 


No acabamos de ser

No acabamos de ser

                        Y ya no fuimos

Olvidados por siempre

                        Rendidos al vacío

Se nos pierde la vida

                        Sin saber

Lo que hicimos ayer

                        Antes de ser



  

No se quien te compuso

No se quien te compuso

Sólo se que me muero de tristeza

            Cuando te oigo


Que penetras en mis huesos

Me duele la espina dorsal

Y entras hasta mi tuétano


El violín se convierte en violonchelo

Y eso conlleva en mí,

            Tantos recuerdos


Cuando aprendí a sentir

Qué era la música

Incapaz de expresarla

Y tan dueña de mí

            Y de mi tiempo


Cuando aprendí a sentir

Tú estabas viva

Viva por poco tiempo

(abuela)



Vuelves a mí

Vuelves a mí

Te escucho

            Antes de sonreír


Con tus notas desnudas

Tengo que recordar

Lo que supe sentir

            En otro tiempo


Vuelves a mí

Te escucho

            Penetras en mis venas


Recuerdo claramente tus pausas

Tus silencios

Y tu violín agudo



 Casi es mejor así

Casi es mejor así

Mejor dejarse llevar por las olas

Romper los esperpentos de uno mismo

            Dormir….


Dormir cuando se puede

Doblegar los anhelos

Y saber que jamás

Se rompe el tiempo


Casi es mejor así

Saber alardear que no

            Nos conocemos



A veces las personas

A veces las personas

Desaparecen de mi vida

Como si nunca

Hubieran existido


Y luego surgen

Como meandros de un río

Haciendo curvas

Insoportables y vacías


Ya no siguen su curso

Y el cauce no las recoge

Se quedan esperando

Dar vida a otras vidas

            No a la mía


 



No vamos a saber

No vamos a saber

Qué existió entre la alegría y la tristeza

Entre la paz y la guerra

Entre el bullicio y el silencio


Nunca sabremos

Qué hay entre el ser y el no ser

Entre el amor y la amargura

Solo es seguro que el olvido

Nos permitirá seguir viviendo

            —————-

Casi todo está roto

            Casi todo

Ahí está la esperanza


Se me acaba el tiempo

Se me acaba el tiempo

El tiempo del silencio


Volverán a incorporarme con la vida

No quiero hacerlo,

                        Es….

Como si descendieras de los cielos

                        Para estar

En la cumbre de las deshilachadas utopías


¿Cómo puedo contaros

Las nubes con el sol en el ocaso?

¿Cómo puedo explicar

Mi pequeña ventana que ve el mundo?


Siempre la tuve

Siempre miré detrás

            De aquella lámpara

Anuncios
Categorías:CULTURA Etiquetas:
  1. Cosimo Piovasco Di Rondò
    26 octubre, 2010 en 11:36 AM

    Bellas palabras, pero que duelen, duelen mucho. Y pinchan. Dígaselo a su “poetisa”, como usted la llama. O a su “poeta”, como ellas prefieren llamarse, que el debate no es pacífico en esta palabra que admite el doble género.

    Me quedaré con aquello que dice “lo que perdura, acaso, es la sed de saber” y puestos a elegir, me quedo antes con el recuerdo de las notas desnudas para volver a sentir que con ese olvido que nos permitirá seguir viviendo.

    Por cierto, que la etimología de la palabra recordar es bonita, re-cordare, “volver a pasar por el corazón”.

    Salvando las distancias me trae ecos (solo ecos, digo, ningún paralelismo) de un libro maravilloso, pero quizá también uno de los más dolorosos que uno pueda leer, un libro demoledor: “Libro del desasosiego” de Fernando Pessoa, son entradas de un diario escritas a lo largo de más de veinte años (1913 a 1935) por uno de sus varios alter ego literarios, Bernardo Soares. Lectura sólo aconsejable cuando el ánimo es fuerte e invencible. En algún sitio anoté lo que sigue:

    “hay en Bernardo Soares un miedo a vivir, una renuncia, una angustia de vivir y abdicar de la existencia que me asusta, ni siquiera cabe la nostalgia, es todo una constante huida hacia el interior, hacia el alma siempre tan presente en sus diarios, una vida que es todo silencio, silencio y alma, siempre ajeno a lo físico, o quizá es simplemente “vivirse” en otra dimensión que el resto de los humanos no entendemos; hay en Bernardo Soares una extrema sensibilidad que le traiciona y le impide vivir, una tristeza que le conduce a existir en esa vida mística, asceta e interior, a “vivir” sólo a través de la literatura, de la literatura y del alma”.

    Abrazos,

    Cósimo

    • 27 octubre, 2010 en 10:03 PM

      Hola Cosimo
      La poesía, la pintura y la escritura suelen ganar en profundidad (no se si en calidad, ya que no son conceptos equivalentes) cuando el autor tiene sus ojos mirando hacia su corazón, que es cuando suele estar triste. Y esa tristeza se reduce compartiéndola con los lectores, de modo que es buena terapéutica escribir o pintar….Mi poetisa es persona vitalista pero tiene, como todos, momentos de tristeza y, como pocos, de creatividad. Le diré a mi poetisa que son palabras bellas, pero no le diré que duelen ni que pinchan.
      A mi me gusta más poetisa que poeta, para una dama. Ya se que a la mayoría les gusta el común nombre de “poeta” y sobre todo en los últimos tiempos, pero yo creo que es tan solo el primer asalto de un combate. El segundo es impedir que los poetas mantengan ese nombre: habrán de llamarse “poetos”.
      No leeré ahora el Libro del Desasosiego. Mi ánimo está fuerte pero no es invencible. Tiempo habrá.
      Cosimo, muchas gracias por tus comentarios y por tus sugernecias literarias.
      Un abrazo

  2. Belén
    26 octubre, 2010 en 6:08 PM

    Cósimo, lo que cuentas me recuerda a lo que siempre leí acerca de Juan Ramón Jimenez y su hiperestesia.

    Son muy bonitas esas poesías, ponen “la piel de gallina”.Siempre que las veo en este blog, en vez de sucumbir al ansia de leerlas en el instante, las dejo para poder apreciarlas con tranquilidad en un momento posterior.

    Abrazos.

    • 27 octubre, 2010 en 10:06 PM

      Gracias Belén, también transmitiré tu amable comentario.
      Pero termina de leerlas antes de la próxima entrega.
      Besos

  3. Joselito
    8 noviembre, 2010 en 4:20 PM

    Hola Jaime,

    Leí con prisa esta entrada y quería releerla como se merece, despacio, pensando. Ya aquél día me gustaron, pero estoy de acuerdo con Cósimo en que duelen y pinchan…. especialmente la titulada “No vamos a saber”.

    Hay dos frases, las de “Sólo es seguro que el olvido nos permitirá seguir viviendo” que me parecen memorables… y que si las sabemos aplicar, nos permitirán volver a encontrar de nuevo la dicha y la felicidad, si acaso más completa que la anterior.

    Transmite por favor a tu poetisa que no deje de escribir nunca, y que lo haga – y que por favor lo comparta – más a menudo.

    Un abrazo para tí, y en especial otro más fuerte para tu poetisa !!!!

    Joselito

    • 9 noviembre, 2010 en 11:31 PM

      Muchas gracias Joselito
      Esta era la cuarta entrega de poesía. Habrá alguna más…….si ella quiere seguir compartiendo, al menos conmigo….
      En cuanto pueda, transmitiré tu elogio y tu abrazo.
      Otro para tí

  4. Karmele
    2 junio, 2015 en 7:09 PM

    Son preciosas, con permiso las comparto. Si pudiera saber su nombre para ponerlo…gracias a tu poetisa.

    • 3 junio, 2015 en 12:04 AM

      Gracias.
      Algunos le llaman La Capitana.
      Hay unas cuantas estradas más de Poesías Inéditas en este blog.
      Igual le gustan.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: