HUELGA, HUELGA, HUELGA!!!

Me estaba resistiendo como gato panza arriba a descender a la tierra, después de un paseo por el universo, con Hawking, y por el mar, con Gisela. Pero no hay manera de evadirse. En esta serie de ”Parejas”, hay una que nos asedia día y noche. Al menos a los que leemos prensa y escuchamos algún diario, porque me consta que cada vez hay más gente que se niega a sufrir ese continuo machaconeo. Yo, no puedo…
Quizá hayáis oído hablar de ella. Esta pareja es, ya, casi estable; no se ve al uno sin el otro, aunque llevan camino de convertirse a no mucho tardar, no en pareja de derecho, sino en pareja de deshecho.
En apariencia, sólo en apariencia, recuerdan a las simpatiquísimas parejas del Oso Yogui y Gugú o de Pedro Picapiedra y Pablo Mármol, magníficos personajes de dibujos animados de mi época. Uno no es sin el otro. La similitud acaba ahí. Estos, en lugar de simpatía provocan rechazo.

 

Yogui y Bubú

Pedro y Pablo

                                    Toxo y Méndez

 

He hablado de ellos en otras entradas, y lamentablemente, nunca bien; no me caen simpáticos y no encuentro en ellos nada positivo, ni siquiera para aquellos a quienes dicen defender. Fueron protagonistas de “Por un Sindicato de Parados” (19 de abril), “Que les Echen a Patadas” (5 de mayo) y “A la Calle que ya es Hora” (20 de mayo), fijaos si les tengo ley. Ya sabréis, a estas alturas, que me refiero a Toxo y Méndez.
T&M han convocado, no tenían más remedio que hacerlo, huelga general para el 29 de septiembre. Tenían que haberlo hecho mucho antes, pero no se atrevieron a morder la mano que les da de comer. Habrá guerra de cifras, como siempre, pero creo que la huelga será un fracaso, como lo fueron la convocatoria del 1º de Mayo y la de funcionarios de junio. Y será un fracaso por muchas razones: porque ZP aún tiene tirón; porque una gran mayoría de los potenciales seguidores de la huelga no querrían ver a ZP “derrotado” por este par de gansos que avergüenzan incluso a sus afiliados; porque la gestión de los preparativos –especialmente los cutres videos protagonizados por esa escoria que llaman chiquilicuatre– está siendo catastrófica; porque el sindicato de funcionarios (el CSIF, que ya “rompió” con las centrales tras el fracaso del paro funcionarial) no la apoyará; porque también se han desmarcado colectivos fundamentales como el del taxi, según ha anunciado la Unión Nacional del Taxi (UNALT), que representa a la mayoría de los taxistas españoles a través de sus 27 organizaciones repartidas por todas las comunidades autónomas. Pero, sobre todo, fracasará porque la mayoría de la población cree que va a serlo; que va a ser un fracaso.
Fijaos lo que hay. Esto lo he sacado de una web de cierta agrupación sindical del CSIF que ha realizado una encuesta entre sus afiliados, supongo que con preguntas preparadas. El “universo” encuestado es escaso, pero quizá pueda extrapolarse. Hay un 68% que, por unas u otras razones, no la seguirá, un 10% no sabe y el resto, 22%, “cumplirá” . Estas son las respuestas:
Estaré en paro. No puedo hacerla  (10.3%)

No la va a hacer nadie (5.2%)

¿Otra como la de funcionarios? Ni de coña (9.5%)

Yo la haría, pero parece que la hago a favor del PP, así que mejor no (0.9%)

Yo la haría, pero no pienso engordar las cifras de seguimiento de la huelga de los sindicatos (8.6%)

No, yo estoy bien (3.4%)

Sí, ya va siendo hora de quejarse (9.5%)

Sí, hice la de funcionarios. Esta también (2.6%)

No, no quiero que me quiten un día de sueldo (9.5%)

Coincide con un día libre de mi media jornada (0.9%)

No, Zp ha hecho lo que ha podido, esto es una crisis mundial (6%)

No, la reforma laboral ya está aprobada (7.8%)

Sí, hay que sacar ya a Zp del gobierno (8.6%)

Aún no lo tengo claro (6%)

Haré lo que haga la mayoría de la gente de mi centro (5.2%)

Hice la de funcionarios, pero esta vez no voy a hacer el pringao para que otros se rían  (6%)

Esto es lo que hay, como ahora se dice.
La cuestión es: si algo que hace contra alguien (en este caso, ZP) fracasa, ¿supone ese fracaso un éxito para ZP? Pues, según como se mire. En cierto modo, si. Porque si la excusa para la huelga son las medidas de recorte y, muy especialmente la reforma laboral y la proyectada del sistema de pensiones, y la huelga fracasa, sin duda ZP interpretará que la población respalda estas medidas y cualquier otra que se le ocurra plantear. Eso le fortalecerá ante todos.
Pero este mes está resultando duro para la pareja. Sus propios correligionarios critican los cutre-vídeos. Aguirre ha sacado el asunto de los liberados -traerá cola- de la CAM, con el triple objetivo de incordiar, de destacarse frente a Rajoy que nunca hace nada y siempre dice lo mismo, y de enfrentar a los funcionarios “currantes” contra los funcionarios “jetaliberados”. Y, “last but not least”, ayer mismo fueron abroncados por los manifestantes de la Guardia Civil, de tal forma que los organizadores consideraron que no era prudente que T&M cerraran el acto. Pero, amigos, el mes que viene, el “post 29 S” será peor.
El colmo, la gota que desborda el vaso, la ha puesto un tal Pastrana, cargo andaluz de UGT al que se le ha ocurrido hacer un llamamiento a los abuelos para que ese día no paseen a los nietos y se tengan que ocupar de estos los padres. Pero “la brizna de paja que rompe la espalda del camello cargado” (me gusta lo gráfico de esta expresión árabe, equivalente a la de la gota) la ha puesto Méndez, que, según él mismo confiesa, ha felicitado a Pastrana por tan ocurrente idea.

Lo único que espero del 29 S, triunfe o fracase, es que no violenten –dicho sea en ambos sentidos– la voluntad de los ciudadanos con los famosos “piquetes informativos”. Porque si lo hacen, bien empleado estaría que les mandasen –sólo a ellos, no a los huelguistas- a los famosos “Pinkerton”, para que les “zurren la badana” (se llamaba “Pinkerton”, por extensión, a los agentes de la empresa de detectives del mismo nombre, una de cuyas actividades era la de desbaratar –usando la violencia- las huelgas y manifestaciones en la Norteamérica industrial de finales del XIX)
Y, para terminar con esta larga entrada en la que me estoy enrabietando según escribo ¿No echáis de menos a un colectivo muy revoltoso en otros tiempos no muy lejanos? Me refiero a los “de la zeja” a quienes según leí no hace mucho les molesta ahora que les llamen así. No lo tienen claro, no saben a quien apoyar y, ante la duda, es mejor callarse, no vaya a ser que la ministra Sinde, les retire subvenciones. ¿A qué carta quedarse? Yo les preguntaría, como en aquella canción que colgué en una de las entradas que citaba al principio: ¿Which side are you on?
Pero a quienes de verdad se añora, es a aquellos verdaderos sindicalistas en tiempos mucho más complicados que estos: a Nicolás redondo y a Marcelino Camacho.
Hay música sindical de altura, para líderes de altura; los que lucharon cuando había que luchar y contra quien había que luchar. No digo que no haya que luchar hoy por los derechos de los que trabajan, pero no así, no como lo está haciendo esta pareja de de paniaguados. Para la altura de estos líderes, de Toxo y de Mendez, he encontrado una bonita “Union Song”, canción sindical que, con cariño, os dejo.
Lo siento, no dan para más.

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  1. Cosimo Piovasco Di Rondò
    20 septiembre, 2010 en 2:24 PM

    Mirando atrás, y no tan lejos, uno percibe claramente que esta sociedad debe mucho a los sindicatos, pero desde hace años viven, lamentablemente, de prestado, con viejos tópicos que ya no sirven para estos tiempos y parapetados en barricadas de humo. No han sabido adaptarse a los cambios, logrados en parte importante gracias a sus esfuerzos, han envejecido mal y da la sensación de que quieren seguir jugando la misma partida de parchis cuando ya han metido las cuatro fichas rojas en el centro. El siglo XXI ha traído muchos cambios, ya no son tiempos de lucha de clases, sí de defensa de los trabajadores y pequeños autónomos (en activo o en paro) y ese cambio requiere más de imaginación que la que están demostrando estos sindicalistas nuestros, otra partida de parchis.

    Si tu traes música yo traigo literatura: “Germinal”, Emile Zola, una historia tremenda, dura, realista (ahí el naturalismo de Zola) que habla de la situación de los mineros en Francia a mediados del XIX. Impresionante novela.

    • 26 septiembre, 2010 en 5:23 PM

      Hola Cosimo
      Me lio, me lio, y se me pasa contestar comentarios. Descortesía involuntaria.
      Tienes toda la razón. El sindicalismo tiene que reinventarse. Todas las organizaciones, políticas, docentes, sociales o empresariales se han internacionalizado. Los sindicatos siguen con su trasnochado localismo. Quizá esa refundación pase por la internacionalización.
      Germinal lo leí en mis tiempos veinteañeros, cuando nos daba por leer Kafka, Dostoyevski y otros clásicos que, desde entonces, no he vuelto a leer.
      Cualquier sugerencia literaria que venga de ti será buena (tengo pendiente, para cuando termine lo que estoy leyendo, “La Tregua” que bajé hace días y será el primer libro que lea en versión digital).
      Abrazos

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